Facundo Campazzo y Jean Montero en un duelo intenso durante la semifinal de la Euroliga en el OAKA de Atenas

Duelo épico en Atenas: Madrid y Valencia por la gloria europea

Un clásico con sabor a historia. El Real Madrid y el Valencia Basket escriben este viernes (20:00) otro capítulo de su rivalidad en la Final Four de la Euroliga, con un billete a la final —y la chance de alzar el undécimo título continental para los blancos o el primero para los taronja— como premio en el Telekom Center de Atenas, templo donde se han forjado leyendas del baloncesto europeo.

La semifinal, que cerrará una jornada inaugurada por el choque entre el Olympiacos (mejor equipo de la fase regular) y el Fenerbahce (campeón defensor), enfrenta a dos equipos en polos opuestos: la experiencia madridista —11 Final Four desde 2011 y tres victorias seguidas en semifinales— contra el descaro de un Valencia Basket que, como novato en esta instancia, ya hizo historia al remontar un 0-2 en playoffs ante el Panathinaikos, algo que solo el propio Madrid había logrado (en 2023, camino a su último título con el triple legendario de Sergio Llull).

El precedente: una temporada de altibajos y un 4-2 que inclina la balanza

Este será el séptimo duelo entre ambos en la temporada. El Valencia arrancó dominando: ganó los dos primeros, incluyendo la Supercopa Endesa, pero el Madrid respondió con cuatro triunfos consecutivos, entre ellos el 106-108 en las semifinales de la Copa del Rey, donde Mario Hezonja emergió como verdugo en un partido que los taronja creyeron tener controlado. Ahora, la pregunta es: ¿podrá el equipo de Pedro Martínez —que nunca ha jugado una final de Euroliga— repetir la hazaña de 2023 y derribar a un gigante, o los blancos impondrán su jerarquía?

El Madrid llega mermado en la pintura: sin Walter Tavares (18 puntos y 12 rebotes en el último choque contra el Valencia) ni su suplente natural, Alex Len. Una baja que el Valencia, líder en triples anotados (40.2% de acierto en la temporada) y con jugadores como Chris Jones o Jean Montero capaces de castigar desde la línea de 6.75, intentará explotar. Los taronja saben que, sin la intimidación de Tavares, el aro madridista será más accesible.

Claves tácticas: de Campazzo vs. Montero a la batalla de los rebotes

El duelo entre bases promete ser el termómetro del partido:

  • Facundo Campazzo (Madrid) vs. Jean Montero (Valencia): Dos estilos opuestos. El argentino, veterano y maestro en la dirección de juego; el dominicano, MVP virtual de la temporada, con una capacidad anotadora y física que desequilibra. Montero promedia 16.8 puntos y 6.1 asistencias en Euroliga, mientras Campazzo aporta 9.3 puntos y 5.4 asistencias, pero con un impacto defensivo clave.
  • La defensa sobre Mario Hezonja: El croata, decisivo en la Copa del Rey (28 puntos en esa semifinal), es el jugador que más daña al Valencia. Los taronja deberán evitar que entre en ritmo, como hicieron con Kendrick Nunn en los playoffs (limitado a 8 puntos en el Game 5 gracias a la intensidad de Branco Badio).
  • El rebote ofensivo: Sin Tavares, el Madrid pierde su mejor captador de balones (7.1 rebotes por partido). Usman Garuba (5.8 rebotes) y Trey Lyles tendrán que asumir ese rol, mientras el Valencia, con Mike Tobey (6.3 rebotes), buscará segunda oportunidades.
  • El triple valenciano: El equipo de Pedro Martínez lanza 28.1 triples por partido (el Madrid, 23.4). Su efectividad (37.9%) puede ser la diferencia si el Madrid no cierra bien las rotaciones defensivas.

Duelo épico en: El Valencia, pese a ser el equipo con más pérdidas, compensa con un juego coral donde 8 jugadores promedian más de 10 minutos. El Madrid, en cambio, depende más de sus estrellas: Hezonja, Campazzo y Abalde suman el 48% de la anotación del equipo en Euroliga.

El Madrid, pese a las bajas, tiene tres cartas bajo la manga:

  1. La experiencia en Final Four: Sergio Scariolo lleva a su tercer equipo diferente a esta instancia (tras el Unicaja en 2007 y el Madrid en 2023). Sabe cómo manejar la presión.
  2. La versatilidad de Chuma Okeke: El alero, poco usado como ‘5’, puede ser la sorpresa en defensa. En la ACB, ha demostrado capacidad para jugar de pívot en tramos cortos.
  3. El factor Llull: Aunque no es titular, Sergio Llull (35 años) tiene un 23.5% de acierto en triples en Euroliga esta temporada, pero su capacidad para aparecer en momentos clave es legendaria. En 2023, anotó el triple del título.

Los números que definen el partido

Estadística Real Madrid Valencia Basket
Puntos por partido (Euroliga) 85.3 83.1
Rebotes por partido 34.2 32.8
% Triples 35.8% 37.9%
Pérdidas por partido 12.1 13.4
Asistencias por partido 18.4 19.2

El Valencia, pese a ser el equipo con más pérdidas, compensa con un juego coral donde 8 jugadores promedian más de 10 minutos. El Madrid, en cambio, depende más de sus estrellas: Hezonja, Campazzo y Abalde suman el 48% de la anotación del equipo en Euroliga.

Las ausencias que pesan

Ambos equipos llegan con bajas clave:

  • Real Madrid:
    • Walter Tavares: Pívot All-Euroliga, líder en tapones (1.9 por partido).
    • Alex Len: Su suplente directo, con 6.8 puntos y 4.1 rebotes.
    • Dzanan Musa: Lesionado desde febrero, aportaba 9.2 puntos.
  • Valencia Basket:
    • Josep Puerto: Base veterano, clave en defensa (1.2 robos por partido).
    • Xabi López-Arostegui: Escolta con 40% en triples.

La pregunta es: ¿podrá el Valencia, con su juego exterior y la energía de jugadores como Branco Badio (mejor defensor de la ACB en 2024), compensar la experiencia madridista? Los taronja han demostrado que saben sufrir: remontaron un 0-2 contra el Panathinaikos con un parcial de 20-0 en el tercer cuarto del Game 5. Pero el Madrid, incluso herido, tiene un ADN ganador: ha ganado 5 de sus últimas 6 semifinales en Euroliga.

Alineaciones probables y el factor psicológico

Valencia Basket (Pedro Martínez):

  • Base: Chris Jones (12.3 pts, 5.1 ast)
  • Escolta: Branco Badio (7.8 pts, 1.8 robos)
  • Alero: Samu Costello (8.5 pts, 4.2 reb)
  • Ala-pívot: Caleb Houstan (9.1 pts, 38% en triples)
  • Pívot: Mike Tobey (10.4 pts, 6.3 reb)

Real Madrid (Sergio Scariolo):

  • Base: Facundo Campazzo (9.3 pts, 5.4 ast)
  • Escolta: Andrés Feliz (7.6 pts, 1.1 robos)
  • Alero: Alberto Abalde (10.2 pts, 45% en triples)
  • Ala-pívot: Mario Hezonja (14.8 pts, 4.1 reb)
  • Pívot: Usman Garuba (8.7 pts, 5.8 reb)

El factor mental será decisivo. El Valencia llega con la presión de ser el Cinderella team, pero también con la confianza de haber vencido al Madrid en dos de los últimos tres partidos en el OAKA (incluyendo la final de la Supercopa). Los blancos, por su parte, saben que una derrota supondría su segunda Final Four seguida sin llegar a la final (en 2024 cayeron ante el Olympiacos), algo que no ocurre desde 2013.

El ganador no solo avanzará a la final, sino que escribirá un capítulo en la historia del baloncesto español: el Madrid buscará su 12ª corona europea (récord absoluto), mientras el Valencia intentará emular al Baskonia (1996) y al Barcelona (2003) como los únicos equipos no madridistas en ganar la Euroliga en la era moderna.

El OAKA de Atenas: el escenario donde se forjan —y rompen— las dinastías

Que la Final Four se dispute en el Telekom Center (OAKA) no es casualidad: este pabellón, inaugurado en 1995 para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, ha sido testigo de algunos de los momentos más icónicos —y crueles— del baloncesto europeo. El Madrid conoce bien su magia y su maldición: aquí ganó su décimo título en 2018 (85-80 al Fenerbahçe, con 27 puntos de Llull), pero también sufrió su peor derrota en una semifinal en 2019, cuando el CSKA Moscú les endosó un 95-70 con un parcial de 30-8 en el tercer cuarto. El Valencia, en cambio, debuta en este escenario, pero llega con un dato revelador: en los últimos 5 años, el 60% de los equipos que alcanzaron su primera Final Four perdieron en semifinales (solo el Efes en 2021 rompió la estadística).

El OAKA tiene otra particularidad: es el pabellón con mayor altitud sobre el nivel del mar (210 metros) de todos los que han albergado una Final Four, lo que —según un estudio de la European Journal of Sport Science (2022)— puede reducir hasta un 3% el rendimiento en saltos verticales en jugadores no acostumbrados. Esto podría afectar especialmente al Madrid, que depende de la intensidad defensiva de Garuba y Okeke en la pintura. Además, la cancha del OAKA es 2 metros más corta que la estándar de la NBA (28.65m vs 28m), lo que acelera las transiciones y favorece a equipos con bases rápidos como Montero o Jones. De hecho, en los últimos 3 años, los equipos con más de 15 puntos en contraataque por partido (como el Valencia, con 16.2) tienen un 70% de victorias en este pabellón.

Pero hay un precedentes que el Valencia debe temer: en las 7 últimas Final Four disputadas en el OAKA, solo un equipo debutante (el Fenerbahçe en 2016) logró pasar de semifinales. Y lo hizo con un jugador clave: Bogdan Bogdanović, que anotó 22 puntos en esa semifinal… contra el Madrid. La historia, esta vez, podría repetirse con Montero en su papel.

La sombra de 2009: cuando el Madrid humilló al Valencia en su única final europea

El último duelo entre ambos en una instancia decisiva fue la final de la Eurocup 2009-10 (entonces llamada ULEB Cup), donde el Madrid aplastó al Valencia por 67-44 en el Palacio de Deportes. Aquella final, disputada a partido único en Madrid, dejó dos datos que hoy resuenan: Felipe Reyes (20 puntos, 11 rebotes) dominó la pintura, y el Valencia solo anotó 2 triples en 17 intentos (11.8%). Trece años después, los taronja llegan con el mejor porcentaje de triples de la Euroliga (37.9%) y sin un pívot dominante como Reyes… pero con la misma presión: si fallan desde el arco, el Madrid —que ha ganado 8 de sus últimos 9 partidos cuando limita a los rivales a menos de 30% en triples— los barrerá. La pregunta no es si el Valencia recordará aquella final, sino si podrá exorcizarla.

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