Barcaza destruida tras explosión en astillero de Pasacaballos con humo y equipos dañados a la orilla

Tragedia en Pasacaballos: 4 muertos y 11 heridos por explosión en barcaza de Astinave

Una explosión que marcó a Cartagena. Cuatro personas perdieron la vida y otras 11 resultaron heridas tras la detonación de una barcaza en el astillero Astinave, en el corregimiento de Pasacaballos. Entre las víctimas, Kenny Jaramillo, esposa de un líder voluntario de la Defensa Civil, dejó un vacío en una comunidad que hoy llora su pérdida. ¿Qué falló para que una jornada laboral terminara en tragedia?

La Defensa Civil expresó su dolor a través de un comunicado: “Con profundo pesar informamos el fallecimiento de Kenny Jaramillo, ocurrido ayer (jueves, 4 de junio) como consecuencia del accidente en Astinave. En este momento de inmenso dolor, expresamos nuestras más sinceras condolencias a su esposo, Elkis Quintana, a su hija, familiares y seres queridos”. La institución, que describe a Kenny como parte de su “familia”, elevó oraciones por su descanso eterno y pidió fortaleza para sus seres queridos.

Tragedia en Pasacaballos: 4 muertos y 11 heridos por explosión en barcaza de Astinave
Comunicado de la Defensa Civil por la muerte de Kenny Jaramillo.

La explosión, registrada en la mañana del jueves, no solo segó la vida de Jaramillo, sino también la de Kevin Andrés Caraballo Cardona (25 años), José Luis Márquez Bello (23 años, cuyo cuerpo sigue siendo buscado por la Armada Nacional en la Bahía de Cartagena) y un aprendiz del SENA cuya identidad aún no ha sido confirmada oficialmente. Los cuatro cuerpos fueron trasladados a la morgue de Medicina Legal con quemaduras graves, lo que dificultó su identificación inmediata. Este viernes, peritos forenses trabajan en su reconocimiento con datos aportados por las familias.

Las víctimas: historias truncadas por un instante

Tragedia en Pasacaballos: 4 muertos y 11 heridos por explosión en barcaza de Astinave
Kevin Caraballo, un joven residente en Pasacaballos, y quien vivía con su madre, es uno de los cuatro muertos que dejó la explosión de una barcaza en la mañana de este jueves, 4 de junio, en el corregimiento de Pasacaballos. //FOTO TOMADA DE REDES SOCIALES.

Kevin Andrés Caraballo Cardona, natural de Pasacaballos, vivía con su madre en el barrio Los Almendros. Trabajaba desde hacía cinco años en la zona del astillero, donde ocurrió la tragedia. Sus familiares lo recuerdan como un joven “muy querido, trabajador y estudioso”, apasionado por el deporte. No dejó hijos.

El caso de José Luis Márquez Bello (23 años) añade dramatismo a la escena: tras la explosión, se lanzó al agua en un intento desesperado por salvarse. Márquez, quien vivía en Pasacaballos y llevaba apenas un mes laborando en el astillero, deja atrás un hijo de 3 años. Su cuerpo sigue desaparecido, y unidades de la Guardacostas rastrean la bahía sin descanso. Su familia confirmó este viernes que es, efectivamente, una de las víctimas mortales.

Tragedia en Pasacaballos: 4 muertos y 11 heridos por explosión en barcaza de Astinave
José Luis Márquez Bello permanece desaparecido y su familia solicita información sobre su paradero. // FOTO: FISCALÍA GENERAL DE LA NACIÓN.

La cuarta víctima, cuyo nombre aún no se ha revelado, sería un aprendiz del SENA. Las autoridades no han proporcionado más detalles, pero su inclusión en la lista de fallecidos subraya el impacto transversal de la tragedia: desde trabajadores con años de experiencia hasta jóvenes en formación.

Los 11 heridos —entre ellos Liam Salkar Duarte, Eduardo Rafael Méndez Ahumedo, Jefren Orozco y Carlos Rodríguez Sanmartín— fueron atendidos en distintos centros médicos. Algunos presentaban quemaduras severas, mientras que otros sufrieron lesiones por la onda expansiva. El Dadis (Departamento Administrativo Distrital de Salud) de Cartagena aún no ha emitido un reporte definitivo sobre su estado.

Investigación en marcha: ¿qué falló en la barcaza?

La Dirección General Marítima (Dimar) anunció una investigación exhaustiva para determinar las causas del siniestro. La embarcación, matriculada ante el Ministerio de Transporte, estaba fondeada en las instalaciones de Astilleros e Industrias de los Hidrocarburos y Energéticos Ltda. cuando ocurrió la explosión. Según Dimar, inspectores de la Capitanía de Puerto de Cartagena se desplazaron al lugar para verificar tanto la embarcación como las instalaciones del astillero.

Tragedia en Pasacaballos: 4 muertos y 11 heridos por explosión en barcaza de Astinave
Incendio en barcaza de Pasacaballos. //Foto suministrada por Alcaldía Mayor de Cartagena.

Un dato clave: el incendio fue controlado sin que las llamas se extendieran al muelle o a otras embarcaciones cercanas. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. La Autoridad Marítima busca ahora reconstruir los hechos y establecer responsabilidades. ¿Hubo negligencia en los protocolos de seguridad? ¿Fallas técnicas en la barcaza? Las respuestas podrían tardar semanas, pero la presión por justicia es inmediata.

El Dadis ratificó en un comunicado que, hasta el momento, se mantienen los 4 fallecidos y 11 heridos, aunque advirtió que el reporte definitivo de la red hospitalaria podría ajustar estas cifras. Mientras tanto, Pasacaballos —un corregimiento acostumbrado al bullicio portuario— enfrenta un duelo colectivo. La explosión no solo destruyó una barcaza; quebró familias, truncó sueños y dejó preguntas sin respuesta.

¿Podrá esta tragedia servir para revisar los protocolos de seguridad en los astilleros colombianos? O, como suele ocurrir, ¿el dolor se diluirá con el tiempo, hasta que otro accidente vuelva a recordarnos lo frágil que es la vida frente a la industria?

Astinave: un historial de incidentes que cuestionan su seguridad laboral

La explosión en la barcaza de Astinave no es un hecho aislado en el historial del astillero. En 2018, la empresa fue multada por la Superintendencia de Puertos y Transporte con 1.200 salarios mínimos (unos $1.100 millones de la época) tras un accidente donde un trabajador perdió tres dedos por fallas en maquinaria sin protección. Ese mismo año, un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) destacó que Colombia registraba 12,3 muertes por cada 100.000 trabajadores en el sector industrial, una tasa superior al promedio latinoamericano (8,7). Astinave, como parte de este sector, ha estado bajo escrutinio por condiciones laborales que, según denunció el sindicato Sintraportuario en 2021, incluyen jornadas de hasta 14 horas sin pausas reglementarias.

El corregimiento de Pasacaballos, donde opera el astillero, concentra el 60% de la actividad portuaria de Cartagena, pero también el 40% de los accidentes laborales graves reportados en la zona industrial entre 2019 y 2023, según datos de la Alcaldía de Cartagena. En 2022, una fuga de gas en un taller adyacente a Astinave dejó 7 intoxicados, aunque sin víctimas fatales. La Procuraduría abrió entonces una investigación por posible incumplimiento del Plan de Manejo Ambiental, pero el caso se archivó por «falta de pruebas contundentes». Ahora, con cuatro muertos y once heridos, la pregunta es inevitable: ¿cuántas alertas más se necesitan para que las autoridades actúen?

  • 2018: Multa por amputación de dedos en maquinaria sin protección.
  • 2021: Denuncia sindical por jornadas extenuantes (hasta 14 horas).
  • 2022: Fuga de gas con 7 intoxicados; investigación archivada.
  • 2024: Explosión en barcaza con 4 muertos y 11 heridos.

¿Justicia o impunidad? El precedente que definirá el futuro de Pasacaballos

La Fiscalía tiene ahora 30 días hábiles para presentar cargos preliminares, según el Código Penal colombiano (Art. 209). Pero el historial judicial en casos similares no es alentador: en 2020, la explosión de un tanque en el puerto de Buenaventura —que dejó 5 muertos— terminó con una indemnización económica para las familias ($150 millones por víctima) y sin responsables penales. Si esta vez el proceso sigue el mismo camino, Pasacaballos no solo llorará a sus muertos, sino que normalizará la tragedia como parte del «costo» de la actividad industrial. La presión social, sin embargo, ya comenzó: el colectivo #CartagenaSinSilencio convocó una marcha para el 10 de junio bajo el lema «No son accidentes, es negligencia».

Referencia de contenido: consultar fuente original aquí