“Candelita que se apaga”: La confesión del Pollo Carvajal que incrimina a la cúpula chavista ante La Haya
El eco de las balas y los gritos de las protestas de 2014 y 2017 en Venezuela siempre tuvieron un responsable oculto. Hoy, gracias a la filtración del testimonio que Hugo “El Pollo” Carvajal rindió ante la Corte Penal Internacional (CPI), ese secreto a voces se ha convertido en una confesión formal desde las entrañas del poder. El exjefe de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) no solo ha confirmado la existencia de una maquinaria represiva de Estado, sino que ha señalado directamente a Nicolás Maduro como el cerebro que movía los hilos para aplastar a sangre y fuego cualquier atisbo de disidencia .
La Doble Cara de la Represión: Uniformes y Paramilitarismo
En los audios revelados por el periodista David Placer y difundidos masivamente este 18 de febrero, Carvajal describe con lujo de detalles lo que él denomina la “doble estructura” de control social implementada por el chavismo . Lejos de ser simples excesos de cuerpos de seguridad aislados, la represión respondía a un plan meticulosamente orquestado desde el Palacio de Miraflores.
Por un lado, existía el “control formal” . Este era el rostro visible de la represión: la Policía Nacional Bolivariana (PNB) y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) desplegadas para “garantizar el orden público”. Sin embargo, Carvajal es tajante al afirmar que, aunque existía una cadena de mando oficial, “quien decide todo es Nicolás Maduro” . El entonces presidente mantenía comunicación directa con los mandos policiales y militares para redireccionar las acciones, asegurándose de que la fuerza bruta fuera la única respuesta posible ante las demandas ciudadanas .
Pero el testimonio se vuelve aún más sombrío al describir el segundo engranaje de esta maquinaria: el “control informal” . Según el exgeneral, este operaba “al margen de la ley” y era ejecutado por “organizaciones criminales paraestatales o paramilitares” , conocidas popularmente en Venezuela como “colectivos” . Estos grupos armados, financiados y protegidos desde el poder, tenían la misión de sembrar el terror, infiltrar las manifestaciones y ejecutar la violencia más sucia, aquella que permitía al Estado mantener las manos aparentemente limpias mientras la sangre corría por las calles.
La Frase que Condena: “Candelita que se prende, candelita que se apaga”
Uno de los momentos más escalofriantes de la declaración de Carvajal es cuando recuerda la orden verbal que se convirtió en sentencia de muerte para decenas de venezolanos. “Habría que recordar la frase ‘candelita que se prende, candelita que se apaga’. Eso representa una orden directa para, sin mediar palabras, arremeter violentamente contra cualquier protesta” , confesó el exjefe de inteligencia .
Esta directriz, pronunciada por Maduro en sus alocuciones públicas, era interpretada por la cúpula militar y policial como una autorización explícita para usar toda la fuerza del Estado, sin importar las consecuencias. Carvajal lo contextualiza dentro de la estrategia del régimen: “Necesita demostrar que su poder y fuerza están por encima de cualquier intento político o civil para resolver reclamos de la sociedad, sin importar las consecuencias” .
La sistematicidad de estos ataques, un requisito fundamental para que la CPI los califique como crímenes de lesa humanidad, queda evidenciada en las palabras de Carvajal. Él mismo justifica su ruptura con el gobierno de Maduro precisamente por haber sido testigo de estas “atrocidades y violaciones de derechos humanos” , un deber moral que, según alega, lo obliga a hablar ahora ante la justicia internacional .
Los Nombres y los Apellidos de la Cadena de Mando
La CPI no solo recibió una descripción de los hechos, sino una lista de los responsables. Cuando el tribunal le solicitó identificar a los máximos implicados en la represión, Carvajal no dudó en enumerar a la cúpula del chavismo .
Además de Nicolás Maduro, el testimonio señala a Diosdado Cabello, actual ministro del Interior, como parte fundamental del engranaje. Lo incluye dentro del “comando antigolpe” , una estructura paralela de poder que coordinaba las acciones contra la oposición junto a figuras como Pedro Carreño y Freddy Bernal .
Otro de los señalados es Néstor Reverol, a quien Carvajal acusa de haber ordenado al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) manipular las experticias para “inculpar a los manifestantes” y exonerar de toda responsabilidad a los cuerpos de seguridad del Estado . La lista se completa con nombres de alto perfil como Tareck El Aissami, Justo Noguera Pietri, Antonio Benavides Torres y los comandantes de la PNB durante los años más cruentos de las protestas .
Carvajal explicó a la fiscalía de la CPI una realidad crucial para entender la impunidad en Venezuela: “Toda orden ilegal dada dentro del régimen nunca se daría por escrito. Son órdenes verbales directas” . Por ello, su testimonio adquiere un valor incalculable, ya que, como él mismo afirmó, la única manera de demostrar la premeditación y el conocimiento de estos ataques como política de Estado es a través de testimonios de primera mano como el suyo, provenientes de quienes ocuparon posiciones privilegiadas en la toma de decisiones.

Un Escenario Judicial Inédito: El Acusador y el Acusado, Bajo la Misma Justicia
La revelación de este testimonio se produce en un contexto histórico sin precedentes. Tal como señalan los reportes de Seguimiento.co, tanto el acusador como el acusado se encuentran actualmente bajo custodia federal en Estados Unidos .
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Nicolás Maduro fue capturado en Caracas el pasado 3 de enero y permanece detenido junto a su esposa, Cilia Flores, en un centro federal, a la espera de una audiencia clave el próximo 26 de marzo ante el juez Alvin Hellerstein por cargos de narcoterrorismo .
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Hugo “El Pollo” Carvajal enfrenta su propio juicio en la Corte del Distrito Sur de Nueva York por delitos similares. Su estrategia de cooperación con la justicia, que incluye esta declaración ante la CPI y una carta enviada al presidente Donald Trump donde describe al chavismo como una “organización criminal” , busca una reducción significativa de su condena .
Expertos citados por medios internacionales comparan la situación con la del mafioso Sammy “The Bull” Gravano, cuya colaboración fue clave para derribar a la familia Gambino. En este caso, “El Pollo” no es un testigo presencial menor; es el hombre que, desde la inteligencia militar, conoció y ejecutó las órdenes, convirtiendo su testimonio en una pieza jurídica potencialmente devastadora para la defensa de Maduro y su círculo más íntimo.
Mientras las organizaciones de derechos humanos exigen a la CPI que acelere su investigación, el “canto del Pollo” resuena como un acto de justicia póstuma para las víctimas de 2014 y 2017. La historia, que durante años fue contada por los familiares de los caídos, hoy es confirmada por quien ayudó a construir el andamiaje represivo. Las calles de Venezuela, manchadas de sangre, finalmente tienen un testigo de lujo dispuesto a señalar, desde el banquillo de los acusados, a quienes dieron la orden de disparar.
