¿Puede ser destituido Trump como presidente de EEUU? Estas son las opciones y los posibles escenarios

¿Puede ser destituido Trump como presidente de EEUU? Estas son las opciones y los posibles escenarios

Las políticas interior y exterior de Donald Trump, cuando se cumple un año de su segunda toma de posesión, son cada vez más controvertidas. Las redadas de la ICE, la detención de Maduro, la amenaza sobre Groenlandia… no hay semana sin polémica con el presidente de EEUU, y algunas voces ya se plantean si con este ritmo el mundo podrá aguantar tres años más.

El Daily Mirror publica este domingo un reportaje en el que plantea las posibilidades que hay de que Trump deje el cargo antes de que venza su mandato y los escenarios que se podrían abrir.

Esperar tres años

La manera más sencilla y normal es aguantar tres años más. Dentro de poco más de un año comienza el ciclo electoral, con un proceso de primarias que se inicia en el último año para elegir al candidato de cada partido. Se vota en las elecciones y listo.

Pero con Trump esto no es tan sencillo: el actual presidente ha indicado repetidamente que quiere permanecer en el cargo más allá del final de su segundo mandato. 

Se ha sugerido que, incluso si no se le permite volver a presentarse, podría darse una situación similar a la de Vladimir Putin y Dmitry Medvedev entre 2008 y 2012: que J. D. Vance se presente a presidente, y si gana, simplemente permita que Trump tome el poder.

Más en concreto la operación podría ser así: que J. D. Vance se presente con Trump como su vicepresidente, resulte elegido, invoca la Enmienda 25 para dimitir y permita que Trump vuelva a ser presidente. De esta manera, Trump no sería reelegido dos veces pero volvería al cargo.

El ‘impeachment’

La segunda opción: el impeachment. El proceso es básicamente este: la Cámara de Representantes presenta cargos de destitución. Si los representantes los aprueban por mayoría simple, el presidente es destituido. El Senado luego lleva a cabo un juicio político, un juicio al estilo de un tribunal para examinar si el presidente ha cometido los legendarios “delitos y faltas graves”.

Se necesitaría entonces una mayoría de dos tercios en la votación del Senado para condenar. Ningún presidente ha sido condenado jamás. Los presidentes Andrew Johnson, Bill Clinton y Donald Trump (dos veces) han sido absueltos por el Senado. Los republicanos tienen mayoría en la Cámara y en el Senado.

La próxima oportunidad para reorganizar la Cámara de Representantes y el Senado es en noviembre, cuando se celebren las elecciones de mitad de período. Pero Trump ya ha puesto en marcha un plan para manipular estas elecciones al realizar una reestructuración de los límites de los distritos electorales en varios estados, empezando por Texas.

La Enmienda 25 de la Constitución

En tercer lugar, la Constitución: La Enmienda 25 establece cómo un presidente puede dejar el cargo antes del final de su mandato, ya sea voluntariamente o no. Un presidente puede dimitir, invocando la sección 1 de la Enmienda 25, para transferir el poder al vicepresidente. Esto es lo que hizo Richard Nixon en 1974.

Pueden invocar la sección 3, que transfiere temporalmente el poder al vicepresidente hasta que el presidente declare por escrito que puede reanudar sus funciones. Además, el Artículo 4 permite la destitución involuntaria del presidente. Si el vicepresidente y la mayoría del gabinete coinciden en que el presidente no puede ejercer las facultades y obligaciones de su cargo, pueden escribir al presidente pro tempore del Senado y al presidente de la Cámara de Representantes y asumir inmediatamente el cargo de presidente interino. 

Pero el Senado debe entonces confirmar la decisión con una mayoría de dos tercios. Lo cual podría ser un poco más fácil si ya se cuenta con el apoyo del vicepresidente y el gabinete, pero sigue siendo un obstáculo enorme.

Cargo sucesorio

Un cuarto escenario: si el Presidente es destituido de su cargo, no se convocan elecciones. Como si fuera una monarquía, el poder se transfiere automáticamente al siguiente en la línea de sucesión, es decir, el vicepresidente Vance.

Si Trump fuera destituido, queda J. D. Vance, y como hemos visto antes, hay muchas posibilidades de que Vance simplemente volviera a poner a Trump en la Casa Blanca, ya sea oficialmente o como un asesor. ¿Y qué si también es destituido J. D. Vance? Entonces el cargo le corresponde al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, muy alineado con el trumpismo.

¿Y si Trump simplemente no quiere irse?

Luego hay otra posibilidad, que nadie se atreve a descartar: que Trump simplemente no quiera dejar el cargo, ni con el fin de su mandato, ni con un impeachment, ni con la Enmienda 25. Esta posibilidad suena descabellada, pero el día de 6 de enero de 2021, una turba de exaltados tomó el Capitolio después de que fueran arengados por Trump, que en última instancia se dejó aconsejar y detuvo el suceso.

Que se aferre al cargo contraviniendo toda ley suena complicado, pero con Donald Trump nunca se sabe.

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