¡Por la paz y contra la violencia! La jugada de la Policía para alejar a jóvenes del delito
MUNDIALITO POR LA PAZ | La Policía Nacional inició un campeonato de fútbol en el Atlántico para transformar vidas y fomentar la convivencia pacífica entre jóvenes de sectores vulnerables.
Más que goles y competencias, lo que comenzó a jugarse en el Atlántico es una apuesta por transformar vidas. Con el propósito de fortalecer la sana convivencia y brindar nuevas oportunidades a jóvenes de sectores vulnerables, la Policía Nacional dio apertura oficial al primer campeonato de fútbol denominado “Mundialito por la Paz”, una iniciativa que busca convertir el deporte en una herramienta de cambio social.
El pitazo inicial se escuchó en la emblemática cancha Campo Bolívar, en el municipio de Sabanalarga, donde se disputó el partido inaugural entre los equipos de Repelón y Sabanalarga. El escenario reunió a jóvenes, líderes y autoridades en una jornada cargada de entusiasmo y mensajes enfocados en la construcción de paz.
La apertura contó con el acompañamiento del secretario de Gobierno de Sabanalarga, Eduin García Fierro, y del comandante del Departamento de Policía Atlántico, coronel Eddy Javier Sánchez Sandoval, quienes respaldaron este proyecto orientado a fortalecer espacios seguros y de integración para la juventud.
De acuerdo con la institución, el campeonato se desarrollará de manera simultánea en los 18 municipios que integran la jurisdicción del Departamento de Policía Atlántico. La convocatoria está dirigida a jóvenes entre los 14 y 28 años, quienes podrán participar activamente en este certamen deportivo.
Más allá de una competencia futbolística, el “Mundialito por la Paz” busca prevenir problemáticas que afectan a muchos jóvenes, como el consumo de sustancias, la violencia, el hurto y otros fenómenos delincuenciales. Asimismo, pretende unir comunidades, promover el diálogo como herramienta para resolver conflictos y fomentar hábitos saludables en la población juvenil.
“Nuestra prioridad es que los jóvenes no caigan en malos hábitos. Queremos que el deporte sea el puente hacia una convivencia pacífica y el abandono definitivo de la violencia”, expresó el coronel Eddy Javier Sánchez Sandoval, comandante del Departamento de Policía Atlántico.
Por último, los interesados en vincularse a los próximos encuentros podrán acercarse a las estaciones de Policía de sus municipios o comunicarse con el Grupo de Laboratorio y Paz a través de la línea celular 300 388 45 90 para realizar el proceso de inscripción.

El “Mundialito por la Paz” se extenderá durante varias semanas, con la participación de más de 500 jóvenes de la región, según las autoridades.
El Impacto del Deporte en la Prevención de la Violencia Juvenil
El “Mundialito por la Paz” no es un evento aislado en la estrategia de la Policía Nacional para alejar a los jóvenes del delito. A lo largo de los años, diversas iniciativas han demostrado que el deporte puede ser una herramienta poderosa en la prevención de la violencia y el fomento de la convivencia pacífica. Por ejemplo, en 2019, la Policía Nacional lanzó el programa “Deporte y Paz” en el departamento de Antioquia, que logró reunir a más de 500 jóvenes en actividades deportivas y culturales.
Según un estudio publicado en la Revista de Psicología del Deporte, el deporte puede tener un impacto positivo en la reducción de la agresividad y la mejora de la autoestima en jóvenes. El estudio encontró que los jóvenes que participan en programas deportivos tienen un 30% menos de probabilidades de involucrarse en conductas delictivas.
En el contexto del “Mundialito por la Paz”, la Policía Nacional busca aprovechar este potencial del deporte para transformar vidas y construir paz en las comunidades vulnerables. Con la participación de jóvenes de entre 14 y 28 años, el campeonato se convierte en una oportunidad para promover la sana convivencia y brindar nuevas oportunidades.
Desafíos y Oportunidades
Aunque el “Mundialito por la Paz” es un paso importante en la dirección correcta, también enfrenta desafíos. La sostenibilidad del programa y la capacidad para expandirlo a más municipios y regiones serán clave para su éxito a largo plazo. Sin embargo, la iniciativa también presenta oportunidades para involucrar a más jóvenes y comunidades en la construcción de paz y la prevención de la violencia.
