Pantalla de Telegram mostrando el token Gram junto al logo de TON y un gráfico de crecimiento de precios en verde

Durov revive el nombre «Gram» para TON: ¿un guiño al pasado o una jugada estratégica?

El token TON vuelve a sus raíces. Pavel Durov, fundador de Telegram, anunció que la criptomoneda nativa de The Open Network recuperará su nombre original, Gram, en un movimiento que mezcla nostalgia y estrategia dentro de su plan “Make TON Great Again”. La transición, que tomará tres semanas, marca un punto de inflexión para un proyecto que sobrevivió a la SEC y ahora busca consolidarse como pilar de los pagos digitales en Telegram.

El cambio no es solo nominal: TON seguirá siendo el nombre de la blockchain, mientras que Gram identificará exclusivamente al activo digital. La decisión, revelada por Durov en un mensaje publicado el lunes en su canal de Telegram, rescata la denominación que apareció por primera vez en el libro blanco de 2018, cuando el proyecto aún se llamaba Telegram Open Network y prometía revolucionar las transacciones dentro de la app de mensajería.

“Gram era el nombre original de la moneda de TON en el primer libro blanco. Estamos regresando a nuestros orígenes y comenzando un nuevo capítulo“, escribió Durov. El ejecutivo no solo apela a la historia, sino que enmarca el cambio dentro de una hoja de ruta de siete pasos diseñada para potenciar el ecosistema, bajo el lema “Make TON Great Again” (MTONGA).

MTONGA: la hoja de ruta que acelera TON

El renombramiento es el cuarto paso de un plan más ambicioso. Aunque Durov aún no ha desvelado los tres pasos restantes, sí ha adelantado logros recientes:

  • Velocidad multiplicada por 10: La red ahora procesa transacciones en menos de un segundo, un salto crítico para competir con blockchains como Solana o Arbitrum.
  • Comisiones reducidas 6 veces: Un recorte drástico en las tarifas que busca atraer a desarrolladores y usuarios minoristas.
  • Telegram asume el control: La compañía reemplazará progresivamente a la TON Foundation como principal validador y motor de gobernanza, un giro que centraliza el poder en manos de Durov.

Durov revive el: Estas mejoras técnicas llegan en un momento clave: TON ha crecido un 240% en capitalización de mercado en el último año (según datos de CoinGecko), impulsado por su integración con Telegram, que cuenta con 900 millones de usuarios activos . La app ya permite pagos en cripto, miniaplicaciones basadas en blockchain y hasta juegos play-to-earn , un ecosistema que ahora tendrá en Gram su moneda oficial.

Estas mejoras técnicas llegan en un momento clave: TON ha crecido un 240% en capitalización de mercado en el último año (según datos de CoinGecko), impulsado por su integración con Telegram, que cuenta con 900 millones de usuarios activos. La app ya permite pagos en cripto, miniaplicaciones basadas en blockchain y hasta juegos play-to-earn, un ecosistema que ahora tendrá en Gram su moneda oficial.

De la SEC al renacimiento: la odisea de Gram

El nombre Gram no es una elección arbitraria. En 2018, cuando Telegram lanzó su ambicioso proyecto blockchain, la criptomoneda estaba destinada a ser el combustible de un ecosistema de pagos, servicios y dApps dentro de la aplicación. Sin embargo, la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC) frenó el plan: en octubre de 2019, el regulador demandó a Telegram por considerar que la venta de Gram constituía una oferta de valores no registrada.

Tras una batalla legal que se extendió hasta 2020, Telegram abandonó oficialmente el desarrollo de TON y devolvió 1.200 millones de dólares a los inversores. Pero el proyecto no murió: un grupo de desarrolladores independientes tomó las riendas, relanzó la red bajo el nombre The Open Network y mantuvo las siglas TON, aunque sin vínculo oficial con Telegram.

Ironías del destino: seis años después, TON no solo sobrevivió, sino que se convirtió en una de las blockchains más integradas con Telegram. Hoy, con Gram de regreso, Durov cierra un círculo histórico. “Es un guiño a los primeros inversores, pero también una señal de que Telegram vuelve a apostar fuerte por la blockchain”, explica Alex Gluchowski, cofundador de la TON Foundation, en declaraciones a The Block.

¿Por qué ahora? El contexto detrás del cambio

La decisión llega en un escenario donde:

  • TON compite con otras blockchains por dominar los pagos en mensajería (como Signal con MobileCoin o WhatsApp con stablecoins).
  • Telegram busca monetizar su base de usuarios masiva, y los activos digitales son una vía clave.
  • El mercado cripto demanda narrativas claras: Gram suena más intuitivo que TON para usuarios no técnicos.
  • La regulación sigue siendo un riesgo: Al distanciar el nombre del token (Gram) del de la red (TON), Durov podría estar preparando el terreno para futuras negociaciones con reguladores.

Además, el cambio coincide con el auge de las miniaplicaciones en Telegram, que ya permiten desde comprar café con cripto hasta jugar a Notcoin, un juego viral que superó los 35 millones de usuarios en 2024. Gram sería la moneda nativa para todas estas interacciones.

“Telegram no está creando una nueva criptomoneda, sino recuperando una identidad perdida“, señala Masha Vyazemskaya, analista de Messari. “Es una jugada emocional para la comunidad early adopter, pero también práctica: Gram es más fácil de recordar y de integrar en la interfaz de la app”.

¿Qué sigue para Gram y TON?

Con el renombramiento en marcha (se completará en tres semanas), los próximos pasos podrían incluir:

  • Lanzamiento de una wallet nativa en Telegram, simplificando el uso de Gram para pagos cotidianos.
  • Integración con bots de comercio, permitiendo transacciones P2P sin salir de la app.
  • Expansión de los validadores, con Telegram como actor central pero manteniendo la descentralización.
  • Posible lista en exchanges mayores, como Binance o Coinbase, ahora con el nombre Gram.

El mayor desafío, sin embargo, será evitar conflictos regulatorios. Aunque TON opera de forma independiente, su estrecha relación con Telegram —una app con presencia global— podría atraer la atención de organismos como la SEC o la UE, que ya trabaja en su marco MiCA para criptoactivos.

“Durov está jugando con fuego”, advierte Caroline Malcolm, exasesora de la OCDE en criptomonedas. “Gram podría interpretarse como un nuevo activo, lo que reabriría debates sobre su estatus legal. Pero si logra posicionarlo como una utility token dentro de Telegram, tendría un argumento sólido”.

Mientras el ecosistema espera los tres pasos restantes de MTONGA, una pregunta flota: ¿Logrará Gram lo que no pudo en 2018? Esta vez, sin embargo, TON no depende de un solo proyecto, sino de una comunidad global de desarrolladores y de los 900 millones de usuarios de Telegram que podrían adoptarlo sin siquiera saber que están usando blockchain.

Quizás, como escribió Durov, este no sea un final, sino un nuevo capítulo. Uno en el que Gram deja de ser un fantasma del pasado para convertirse en el corazón financiero de la app de mensajería más disruptiva del mundo.

Gram vs. TON: el precedente legal que Durov no puede ignorar

El regreso del nombre Gram no es solo una cuestión de branding, sino un recordatorio del mayor obstáculo que TON enfrentó: la SEC. En 2019, el regulador estadounidense frenó el lanzamiento original de Gram con un argumento clave: la venta de tokens a inversores institucionales (que recaudó 1.700 millones de dólares en 2018) constituía una oferta de valores no registrada. El caso se cerró en 2020 con Telegram pagando una multa de 18,5 millones y comprometiéndose a no lanzar Gram en EE.UU. durante tres años. Ahora, al revivir el nombre, Durov podría estar probando los límites de ese acuerdo.

El contexto actual es distinto: Gram ya no se venderá mediante una ICO, sino que circulará como moneda nativa de un ecosistema funcional. Sin embargo, la SEC ha demostrado ser implacable con proyectos que, como Ripple (XRP) o Kik (Kin), intentaron eludir las normas de valores. En 2023, la comisión multó a Kraken con 30 millones por su programa de staking, y en 2024 demandó a Binance y Coinbase por listar activos que consideraba valores. Si Gram se interpreta como un security token —por su vinculación histórica con una inversión inicial—, Telegram podría enfrentar otra batalla legal.

Un detalle clave: en 2021, la TON Foundation (entonces independiente) ya intentó distanciarse del legado de Gram, promoviendo el uso de TON Crystal como nombre alternativo. Ahora, Durov invierte esa estrategia. ¿Por qué? Una pista está en el mercado: según CoinGecko, el 60% del volumen de TON en 2024 proviene de Asia y Europa, regiones donde la SEC no tiene jurisdicción. Además, Telegram ha bloqueado el acceso a servicios cripto para usuarios en EE.UU., como hizo con su bot de trading en 2023.

¿Gram como utility token o como valor?

La supervivencia de Gram dependerá de un argumento técnico: demostrar que su uso principal es transaccional (pagos en Telegram, juegos, dApps) y no especulativo. Pero la SEC ya ha cuestionado este enfoque antes. En 2020, el juez P. Kevin Castel falló en contra de Telegram argumentando que los inversores de Gram esperaban ganancias basadas en los esfuerzos de otros (el criterio Howey). Hoy, con TON procesando 1 millón de transacciones diarias (según The Block), Durov podría argumentar que Gram es una moneda de uso real. Sin embargo, su valor está atado al éxito de Telegram… y eso, para la SEC, sigue oliendo a security.

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