Tiras de colores sin respaldo: el kinesiotaping no demuestra eficacia clara | Salud
Las vistosas cintas adhesivas que decoran rodillas y hombros en gimnasios y estadios lucieron por primera vez masivamente en los Juegos de Pekín 2008. Ahora, una revisión liderada por la Universidad Médica del Sur de Guangzhou vuelve a cuestionar la utilidad real del vendaje neuromuscular o kinesiotaping (KT). El trabajo, que aparece este miércoles en BMJ Evidence-Based Medicine, concluye que sus beneficios son escasos y la certeza sobre sus resultados, muy baja.
El equipo chino examinó 128 ensayos con 15.800 participantes y detectó una leve reducción del dolor justo tras la aplicación, sin repercusión posterior sobre la fuerza, la movilidad o el dolor a medio plazo. La mejora apenas alcanza un punto sobre diez en escalas de dolor, un cambio que, aunque estadísticamente significativo, es clínicamente irrelevante.
El papel del efecto placebo
Los investigadores sospechan que la atenuación dolorosa responde más a factores psicológicos —la sensación de estar siendo tratado— que a alteraciones reales en el tejido. Pilar Serra, doctora en Ciencias de la Actividad Física y Deporte y vicerrectora de la Universitat de València, coincide: «El paciente ve el color, nota la tira y eso modifica su percepción subjetiva. Pero no se traduce en ganancias objetivas de fuerza o amplitud articular».
La experta subraya que el KT no sustituye al ejercicio propioceptivo ni a la terapia activa, cuyos efectos sí perduran. Además, advierte que su uso generalizado puede desplazar intervenciones con respaldo probado.
Musculoesqueléticos, la principal causa de discapacidad
En 2021, los trastornos musculoesqueléticos afectaron a unos 1.690 millones de personas y fueron la primera causa de años vividos con discapacidad, según The Lancet. El dolor crónico, la limitación funcional y el deterioro psicológico asociado convierten estos problemas en una prioridad sanitaria.
Frente a esta carga, el kinesiotaping ofrece una solución aparentemente sencilla: adherir una cinta elástica sobre la piel para activar receptores sensoriales y mejorar la circulación. Sin embargo, la heterogeneidad de técnicas, pacientes y comparaciones en la literatura impide extraer recomendaciones firmes. La mayoría de revisiones previas presentan baja calidad metodológica y la evidencia se clasifica como muy baja certeza.
Aunque los efectos adversos son leves —irritación o picor—, el verdadero riesgo es que la confianza en las tiras retrase tratamientos activos con beneficios demostrados. «No puedes sustituir la terapia con las tiras», concluye Serra.
Referencia de contenido: consultar fuente original aquí
