Boyé salva al Alavés con un doblete en el 90 ante el Girona
El gol que salvó un punto. Lucas Boyé se erguió como figura del Deportivo Alavés al marcar en el minuto 90 el tanto del empate (2-2) contra el Girona FC en Mendizorrotza, cerrando la jornada 25 de LaLiga EA Sports con un doblete que evitó la derrota local.
El partido comenzó con un dominio inicial del Girona, pero fueron los vitorianos los que sorprendieron al adelantarse en el marcador. A los 5 minutos, una jugada colectiva culminó con Youssef asistiendo a Boyé, quien empujó el balón a la red para poner el 1-0. El Alavés demostró eficacia en su primera llegada, aprovechando un error defensivo visitante.
El Girona buscó la reacción inmediata. Toni Martínez tuvo dos oportunidades claras antes del minuto 30, pero sus remates no encontraron el camino de la red. El equipo catalán, sin embargo, no se rindió y encontró el empate mediante un córner: Tsygankov servía, Witsel peinaba y Vanat, en el segundo palo, fusionaba técnica y potencia para batir a Sivera con un cabezazo imparable.
Antes del descanso, los porteros fueron protagonistas. Sivera detuvo un disparo lejano de Iván Martín, mientras que Gazzaniga, en el tiempo añadido, se lanzó a los pies de Tenaglia para evitar el segundo gol alavés. Estos momentos reflejaron la intensidad de un partido donde ambos equipos buscaban el control.
La remontada visitante y el golpe final de Boyé
Tras la reanudación, el Girona de Míchel mantuvo su estilo de juego y logró dar la vuelta al marcador. En el minuto 73, Ounahi robó el balón en mediocampo, condujo con determinación y asistió a Tsygankov, quien, tras regatear al portero, definió a puerta vacía. El gol parecía sentenciar el partido, pero Sivera evitó el 1-3 en un mano a mano con el marroquí.
Cuando el Girona ya celebraba los tres puntos, Boyé apareció para cambiar el guion. Parada centró desde la derecha y el delantero argentino, con una anticipación magistral, se elevó sobre David López y Juanpe para marcar de cabeza el 2-2 definitivo. Un gol que, más allá del resultado, demostró la capacidad de reacción de un Alavés que no se rindió hasta el final.
Desde una perspectiva analítica, este empate deja sensaciones encontradas. Para el Girona, el punto sabrá a poco tras haber dominado largos tramos del partido y haber estado cerca de la victoria. Para el Alavés, sin embargo, el gol de Boyé es un respiro en su lucha por la permanencia, aunque la racha de tres partidos sin ganar genera dudas sobre su consistencia.
Con este resultado, el Girona suma 30 puntos y alarga su racha a tres jornadas invicto, manteniendo seis de margen sobre el descenso. El Alavés, con 27 unidades, encadena tres partidos sin ganar y solo distancia tres puntos la zona roja. La pregunta clave ahora es si el equipo vitoriano podrá convertir esta resiliencia en victorias que le alejen definitivamente del peligro.
El valor táctico de la resiliencia en la permanencia
Más allá del resultado, lo que emerge es la capacidad del Alavés para transformar la adversidad en oportunidades, incluso en los minutos finales. Este partido expone una dinámica clave en la lucha por la permanencia: la eficiencia en momentos críticos.
Desde una perspectiva analítica, el doblete de Boyé no solo salvó un punto, sino que reveló la importancia de contar con un delantero capaz de decidir en áreas decisivas. El primer gol, tras un error defensivo, y el segundo, con una anticipación magistral, muestran cómo el Alavés aprovecha los fallos rivales y su propia precisión en el área.
Lo que esto revela es que, en la parte baja de la tabla, la mentalidad puede ser tan determinante como el juego. El Girona dominó, pero la falta de contundencia en definición le costó los tres puntos. Para el Alavés, la pregunta no es solo cómo sumar victorias, sino cómo mantener esta resiliencia sin depender exclusivamente de acciones individuales.
La pregunta clave
¿Podrá el Alavés convertir esta capacidad de reacción en un sistema de juego más sólido, o seguirá dependiendo de momentos de inspiración para salvar puntos en la recta final?
