Washington exige a Caracas juzgar a nueve líderes chavistas clave
La Casa Blanca dio un giro rotundo en su ofensiva contra el régimen venezolano. Según reveló el diario ABC, funcionarios de Trump le pasaron a Delcy Rodríguez, quien coordina la transición, un listado con nueve figuras que deben rendir cuentas ante tribunales estadounidenses.
La petición no es un simple requerimiento diplomático. Funciona como requisito para flexibilizar sanciones, restablecer lazos y avanzar en acuerdos energéticos. Se produce semanas después del traslado de Nicolás Maduro a una cárcel neoyorquina.
El obstáculo constitucional y la trampa legal
La Carta Magna venezolana prohíbe entregar a sus ciudadanos. Ese escollo obligó a Washington a diseñar un plan en tres frentes.
El primer escalón exige acceso inmediato a información: interrogatorios y revisión de papeles contables en suelo venezolano. El segundo contempla la participación del FBI en pesquisas locales, bajo estricta reserva para no erosionar a Rodríguez internamente. El tercero estudia mecanismos alternativos como expulsiones administrativas o traslados por seguridad que eviten hablar de extradición.
Para respaldar el plan, EE.UU. invoca el tratado de 1922, aún vigente, que regula la entrega de sospechosos entre ambos países.
Los nueve señalados
La nómina del Departamento de Justicia respeta una lógica: cada nombre es un eslabón del poder chavista que gobernó más de dos décadas.
Nicolás Maduro Guerra: el delfín
Conocido como Nicolasito, el hijo mayor del exmandatario encabeza la lista. Actuó de puente con los militares y manejó bienes que ahora son foco de investigación. Sus declaraciones podrían revelar rutas de capitales.
Alex Saab: el financista
El empresario colombiano pasó de vender telas a ser ministro. Se le considera el cerebro de contratos inflados y la ruta del dinero malversado. Ya está siendo interrogado en territorio estadounidense.
Raúl Gorrín: el desviador
Dueño de Globovisión y del Banco Peravia, señalado por el Tesoro como pieza clave para desviar divisas de PDVSA mediante sobornos y empresas pantalla.
Tareck El Aissami: el todopoderoso
Exministro de Petróleo, exvicepresidente y exgobernador. Su arresto en 2024 por el caso PDVSA-Cripto lo hace un posible colaborador forzoso sin protección.
Samark López Bello: el testaferro
Presentado como el primo de El Aissami, gestionó la red de compañías fantasma que canalizó pagos ilícitos. Está detenido desde 2024.
Walter Jacob Gavidia Flores: el pariente
Hijastro de Maduro, sancionado por EE.UU. Participó en contratos públicos y mantuvo vínculos con empresarios oficialistas. Podría revelar activos ocultos.
Pedro Luis Martín-Olivares: el represor
Exdirector del Sebin, acusado de narcotráfico y con recompensa sobre su cabeza. Conoce rutas, protectores y métodos de ocultación de drogas.
Los dos fantasmas
La lista incluye dos altos cargos cuyas identidades se mantienen en reserva. El Departamento de Justicia usa ese secreto como arma de presión y mantiene en vilo a la cúpula chavista.
Cooperación militar paralela
El jefe del Comando Sur, general Francis L. Donovan, se reunió en Caracas con Rodríguez, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino. Acordaron trabajar juntos contra el narcotráfico, el terrorismo y la migración irregular. EE.UU. combina apertura en temas estratégicos con cerco al núcleo duro del chavismo.
Gestos recientes
El 18 de febrero Caracas liberó al argentino Roberto Baldo, dueño de una pizzería, detenido en noviembre de 2024 bajo cargos de terrorismo. El gesto se suma a la excarcelación de Gustavo Gabriel Rivara en medio de negociaciones diplomáticas.
Juicio en Nueva York
Nicolás Maduro y Cilia Flores aguardan en una cárcel neoyorquina su audiencia del 26 de marzo. La acusación incluye:
- Conspiración para narcoterrorismo
- Conspiración para importar cocaína a EE.UU.
- Posesión de ametralladoras y artefactos destructivos
- Conspiración para poseer armas de guerra
Según la fiscalía, ambos colaboraron con narcos para enviar miles de toneladas de cocaína a territorio estadounidense durante 25 años.
El dilema de Delcy Rodríguez
La lista no se planteó como ultimátum, pero funciona como tal. A cambio de entregar a los nueve, Washington ofrece:
- Reconocimiento de la misión diplomática en Caracas
- Desbloqueo selectivo de sanciones
- Permisos de operación
- Agenda energética conjunta
El acuerdo se medirá en hechos: interrogatorios, documentos, cuentas rastreadas y, si llega el caso, traslados. Para figuras de alto perfil se baraja la figura de traslados por seguridad que preserve su integridad.
Significado para Venezuela
La entrega de los jerarcas no solo implicaría justicia para víctimas de narcotráfico y corrupción. Supondría un realineamiento geopolítico y un paso hacia la verdad y la reparación para la sociedad venezolana.
La comunidad internacional observa si Rodríguez aceptará el precio que podría liquidar a la vieja guardia chavista. En Caracas, el silencio oficial convive con rumores de nuevas negociaciones mientras los dos nombres ocultos mantienen en tensión a toda la cúpula.
Cierre
La justicia estadounidense logró acorralar a una élite que parecía intocable. El costo de la normalización ya está fijado. Solo resta saber si la actual administración venezolana está dispuesta a pagarlo.
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