Lo que está en juego en Irán

Lo que está en juego en Irán: desigualdad nuclear y control global

Historia de la esclavitud

No es correcto sostener que cualquier época pasada haya sido mejor. La esclavitud, sin ir más lejos, sólo se abolió hace unos 150 años y no fue una decisión tan sencilla como ahora podría parecer. En los EE. U.U., quizá el caso más extremo, la libertad de los esclavos requirió una cruenta guerra. Fue el presidente Abraham Lincoln quien, tras derrotar a los estados del Sur, hizo realidad lo que la Declaración de Independencia Norteamericana había proclamado casi un siglo antes: “Todos los hombres son creados iguales”.

El portaviones Abraham Lincoln y la ironía nuclear

Ironías de la historia, hoy es el portaviones Abraham Lincoln, desplegado en el mar Arábigo, el que lleva la bandera del ideal opuesto. No se trata de que la US Navy, veterana de la lucha por la libertad en Europa —sin ella no habría sido posible derrotar a Hitler ni contener a Stalin—, vaya ahora a tráficar con seres humanos. Sin embargo, su presencia cerca de Irán defiende la injusta desigualdad de las naciones: unas pueden tener armas nucleares y otras no.

Consecuencias de Hiroshima y Nagasaki

El lanzamiento de las dos primeras bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki no solo precipitó el final de la Segunda Guerra Mundial. También cambió la geopolítica. El reloj del Apocalipsis se puso en marcha y sigue corriendo. Sin embargo, estoy convencido —como seguramente lo están quienes fingían temor, pero siguen viviendo en las capitales que serían destruidas en primer lugar— de que nunca llegará a la medianoche. Las armas nucleares, como el anillo único de Tolkien, se han creado para dominar el mundo, no para destruirlo sin que nadie pueda beneficiarse de ello.

Orden mundial y Tratado de No Proliferación

No debería el lector temer tanto a la destrucción de la humanidad como a la consolidación de un orden mundial que divide a las naciones en libres y esclavas. Y el Tratado de No Proliferación, suscrito en 1968 —cuando todavía era la Carta de ONU, y no la moralidad de Trump ni las botas de los soldados de Putin—, estableció las reglas de convivencia entre los estados y hoy tiene precisamente esos efectos.

Motivos de la reticencia nuclear

Ninguna de las potencias nucleares, ya sean las legitimadas por el tratado o las que lo han incumplido a capa y espada, va a renunciar a una baza que les da ventaja en la arena internacional. A su favor está la ultima ratio, la que mantiene la paz entre la India y Pakistán —Trump insiste en que ha sido él—, pero permite a Putin tratar de conquistar Ucrania impunemente. La que Washington quiere preservar al animar a Europa a invertir más en su defensa, pero se reserva para sí el paraguas de disuasión nuclear. Es una baza de la que rara vez se habla, aunque permite que el presidente de los EE. U.U. despierte a Europa de sus sueños de independencia estratégica.

Corrupción y monopolio nuclear

El poder corrompe. Seguramente esa es la razón por la que las grandes potencias ya ni siquiente disimulan su intención de incumplir el Tratado de No Proliferación. Quizá, desde su perspectiva, habría que renombrarlo como Tratado de Monopolio del Arma Nuclear. De hecho, el único acuerdo de control vigente, New START, acaba de expirar dulcemente sin que existan negociaciones para prorrogarlo o sustituirlo. Barra libre para unos pocos y celda sin ventanas para todos los demás.

El desequilibrio en juego en Irán

Este desequilibrio es, en el fondo, lo más importante de lo que está en juego en Irán. No me interprete mal: nadie en su sano juicio defendería el derecho de la República Islámica a tener armas nucleares. Por desgracia, Jamenei no es el Espartaco que nos gustaría que luchara contra la esclavitud. Tampoco deberíamos aplaudir demasiado al Imperio Romano. El derecho que se le niega a la República Islámica es el mismo que se nos niega a nosotros. Y ni siquiente podemos protestar en voz alta… porque nosotros no poseemos armas nucleares.

Acción relacionada

La imagen muestra destrozos en un edificio de Odesa tras un ataque ruso con drones la noche del lunes al martes. En total, Rusia lanzó 165 drones contra Ucrania, de los que 135 fueron interceptados por las defensas ucranianas en varios puntos del país. Crédito: EFE / Servicios de Emergencias de Ucrania – Solo uso editorial.

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