Jim Carrey emociona París al recibir el César y hablar en francés
Jim Carrey se convirtió en el alma de la 51 edición de los Premios César en París al recibir el galardón honorífico que cada año entrega la Academia Francesa del Cine a una figura internacional.
La velada reunió a la élite del séptimo arte galo y vivió su instante más conmovedor cuando el humorista canadiense subió al podio para dirigirse al público íntegramente en francés, mostrando su cariño y respeto por la nación que lo homenajeaba.
El intérprete de La Máscara o El Grinch sucedió a Julia Roberts como homenajeado. Michel Gondry, quien hace 22 años le dirigió en la célebre Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, fue el encargado de presentarle.
Con su característico acento estadounidense, aunque esmerándose en la pronunciación, Carrey comparó la actuación con la escultura: “Como actor, cada personaje que interpretas es como arcilla en manos del artista, que modelas según el anhelo de tu corazón. Qué suerte he tenido de compartir este arte con quienes realmente me han abierto su corazón”.
Conexión con Francia
El momento más íntimo llegó cuando reveló un lazo inesperado con el país. “Hace tres siglos, mi tatarabuelo Marc-François Carré —sí, Carré— vio la luz en Saint Malo, Francia”, confesó, contando que luego emigró a Canadá. Jugando con el significado de su apellido (carré = cuadrado), añadió emocionado: “Esta noche, con este honor, el cuadrado cierra el círculo”.
Carrey agradeció a sus seres queridos presentes: su hija Jane, su nieto Jackson y su pareja, Mina, a quien dedicó un cálido “Je t’aime”.
La dedicatoria más profunda fue para su padre, Percy Joseph Carrey: “Gracias al hombre más divertido que he conocido: mi padre, Percy Joseph Carrey, quien me inculcó el valor del amor, la generosidad y la risa”.
Para terminar con humor preguntó: “¿Qué tal mi francés? ¿Casi mediocre, no? Perdón, no hablaba francés, pero apenas lo aprendo. Tengo la lengua cansada”.
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