Irán y EE.UU. alcanzan progresos clave en tercera cita por pacto nuclear a 48 horas del límite de Trump
Irán y Estados Unidos culminaron este jueves con avances significativos la tercera ronda de conversaciones indirectas sobre un acuerdo nuclear. El canciller de Omán, Badr al Busaidi, cuya nación sirve de intermediaria, lo afirmó al término del encuentro celebrado en Ginebra, Suiza, y adelantó que los debates se retomarán en breve tras consultas en las capitales respectivas.
La reunión se produce a solo dos días del ultimátum que el presidente estadounidense Donald Trump dio a Teherán. La semana pasada Trump fijó un plazo de entre diez y quince días para decidir si un pacto con la república islámica es viable; de lo contrario, advirtió que podrían producirse situaciones adversas.
Al Busaidi destacó la disposición sin precedentes de Washington y Teherán a explorar propuestas novedosas y creativas para desatascar la situación. Por EE.UU. asistieron Steve Witkoff, enviado especial de la Casa Blanca al Medio Oriente, y Jared Kushner, asesor y yerno del mandatario. Por Irán participó el ministro de Exteriores Abbas Araqchi.
Tras la sesión matutina, que superó las tres horas, la delegación iraní entregó a EE.UU. una primera oferta de acuerdo nuclear que, según fuentes del gobierno de Jamenei citadas por IRNA, eliminaría cualquier pretexto estadounidense. Si Washington la rechaza, se interpretaría como una falta de seriedad norteamericana. Se desconocen los detalles de la propuesta.
A la conclusión, Araqchi informó a los medios de buen progreso y de que ambas partes inician ahora un análisis serio de los componentes de un pacto. En varios asuntos hemos llegado a un consenso muy próximo; aún hay divergencias, pero ambos bandos muestran mayor seriedad para lograr una solución negociada, señaló el diplomático, quien anticipó que las conversaciones podrían reanudarse en menos de siete días.
La presión militar sigue en aumento
Esta cita se da tras haber fijado en la sesión previa los principios rectores de un acuerdo, pese a posturas casi opuestas. EE.UU. exige que Irán detenga el enriquecimiento de uranio, mientras que Teherán se limita a reducir el programa y rechaza el enriquecimiento cero. Otra línea roja iraní es la eliminación de su programa de misiles balísticos, exigencia que Israel planteó durante la visita del primer ministro Benjamin Netanyahu a la Casa Blanca el 11 de febrero.
Paralelamente, la tensión militar crece por la presencia de la flota norteamericana —con sus dos mayores portaaviones, destructores y cazas— en el mar Arábigo, mientras Irán advierte que respondería a cualquier ataque extendiendo sus objetivos más allá de los estadounidenses.
El canciller iraní advirtió a su homólogo omaní al llegar el miércoles que el éxito de las negociaciones dependerá de la seriedad de Washington para no mantener posturas contradictorias. Estamos preparados para ambos escenarios: guerra y paz, remarcó Araqchi en una entrevista con India Today.
Por su parte, el presidente iraní Masud Pezeshkian reiteró este jueves que Irán no persigue armas nucleares, en respuesta a las acusaciones de Trump durante el discurso sobre el Estado de la Unión, donde calificó a Teherán de continuar con sus oscuros planes atómicos.
Asimismo, Elyas Hazrati, jefe del Consejo de Información del gobierno iraní, descartó detener el enriquecimiento, pero aseguró que Teherán lo ajustará según sus necesidades, lo que implicaría aceptar límites.
Referencia de contenido: consultar fuente original aquí
