Una pantalla de carga de Windows con un círculo giratorio

Hay una razón por la que actualizar Windows demora tanto y Microsoft la acaba de revelar

LA VERDAD SOBRE LAS ACTUALIZACIONES LENTAS | ¿Alguna vez has reiniciado tu computadora para instalar una actualización de Windows y te has quedado mirando fijamente ese maldito círculo girando durante minutos que parecen eternidades? Si ya estabas a punto de desenchufar todo en un arranque de desesperación, respira. Microsoft acaba de revelar que esa espera no es un error ni una señal de que algo salió mal, sino exactamente lo contrario.

La empresa con sede en Redmond confirmó que este comportamiento es completamente intencional, y la explicación detrás de él cambia por completo la forma en que deberías ver esas pantallas de carga interminables.

¿Por qué las actualizaciones de Windows tardan tanto?

Cuando le das clic a “Reiniciaru” para finalizar una actualización, Windows arranca un proceso bastante más complejo de lo que parece desde afuera. La pantalla del círculo giratorio no es solo decorativa: el sistema está reemplazando archivos críticos y realizando ajustes fundamentales en segundo plano.

Ahora bien, el punto clave está en lo que ocurre cuando algo no sale perfectamente en ese proceso. En vez de detenerse, mostrar un críptico código de error y dejarte ahí tirado, Windows 11 activa automáticamente un sistema de recuperación interna. Es decir, el sistema detecta el problema, lo intenta corregir solo y sigue adelante sin pedirte que hagas nada.

Así lo explicó la propia compañía en una publicación reciente en su blog Windows Insider: “La actualización toma medidas adicionales en segundo plano para completarse con éxito, lo que puede alargar el tiempo de instalación”. Dicho en palabras simples, si el proceso dura más, probablemente es porque Windows está resolviendo un obstáculo en tiempo real para que tú no tengas que lidiar con él más tarde.

Más tiempo de espera, menos actualizaciones fallidas

Este comportamiento tiene una lógica que, una vez que la entiendes, tiene bastante sentido. El hecho de que la instalación tarde más no significa que algo esté mal, sino que el sistema está siendo más cuidadoso de lo habitual.

Microsoft asegura que, gracias a esta función de recuperación automática, el porcentaje de actualizaciones que se completan con éxito ha aumentado de manera significativa. Windows revisa y corrige posibles fallos en tiempo real antes de dar por terminado el proceso, lo que reduce los casos en los que los usuarios terminan con un sistema a medias o con parches mal instalados.

Y hay un grupo de usuarios que se beneficia especialmente de esto. Según la compañía, estos cambios son particularmente útiles para dispositivos que pasan poco tiempo conectados a internet o que se usan de forma esporádica. Para esas computadoras, las mejoras han reducido los errores y acelerado tanto la descarga como la instalación general de las actualizaciones. “Estas mejoras resultan particularmente relevantes para dispositivos con poca conectividad o que no están en línea de forma continua, incrementando el éxito de las actualizaciones”, explicó Microsoft.

Microsoft también le da más control al usuario sobre cuándo actualizar

Pero la empresa no se quedó solo en explicar lo que ya existía. Microsoft también aprovechó para anunciar cambios importantes en la forma en que los usuarios pueden gestionar las actualizaciones.

Hasta ahora, Windows permitía pausar las actualizaciones por un máximo de cinco semanas y, una vez vencido ese plazo, el sistema prácticamente te obligaba a instalarlas antes de dejarte pausar de nuevo. Peor aún, en algunos casos los botones de “Apagar” y “Reiniciar” ejecutaban actualizaciones aunque tú hubieras decidido posponerlas. Una situación que muchos usuarios encontraban, con razón, bastante frustrante.

Con la nueva función que comenzará a implementarse en las próximas semanas, los usuarios podrán pausar las actualizaciones por tiempo indefinido, utilizando un calendario que permite seleccionar la fecha exacta hasta la que se quiere posponer la instalación dentro de un periodo de 35 días, con la posibilidad de volver a pausar sin restricciones después. Y, en lo que quizás sea la mejora más aplaudida, los botones de “Apagar” y “Reiniciar” ya no podrán instalar actualizaciones automáticamente si el usuario decidió posponerlas.

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