Jugadores del Real Madrid decepcionados tras eliminación en Copa del Rey

El Real Madrid y su eterna pesadilla copera en el siglo XXI

Otro tropiezo que duele. El Real Madrid cayó eliminado de la Copa del Rey tras perder 3-2 ante el Albacete en la prórroga, sumando un nuevo capítulo a su lista de dramas coperos.

El debut de Álvaro Arbeloa en el banquillo, tras un solo entrenamiento y la salida de Xabi Alonso, no pudo ser más amargo. El equipo, que nunca lideró el marcador en el Carlos Belmonte, encajó un gol en el tiempo añadido que certificó su eliminación a manos de un rival de LaLiga Hypermotion. La derrota llega solo tres días después de perder la Supercopa de España, un doble golpe al orgullo de un club que, como admitió su capitán Dani Carvajal, “ha tocado fondo”.

Lo que esto revela es que la Copa del Rey sigue siendo un torneo traicionero para el Madrid, pese a su mejora en las últimas temporadas con dos finales en tres años. El siglo XXI ha sido testigo de noches negras que han marcado la historia reciente del club, demostrando que el prestigio no siempre garantiza el éxito en competiciones de eliminación directa.

El Centenariazo: el primer golpe del siglo

El 6 de marzo de 2002, el Deportivo de La Coruña arruinó la celebración del centenario del Real Madrid en la final de Copa disputada en el Bernabéu. Con figuras como Zidane, Raúl, Roberto Carlos, Figo o Hierro, el equipo de Vicente del Bosque partía como favorito, pero el conjunto gallego, liderado por un Irureta que prometió no “ir con los dodotis”, se impuso con autoridad.

Al descanso, el Dépor ya ganaba 0-2 con goles de Sergio González y Diego Tristán. Aunque Raúl acortó distancias, el Madrid no pudo remontar, y Fran González alzó la Copa ante un Bernabéu helado. Este partido, conocido como el Centenariazo, marcó el inicio de una década complicada para el club en la competición.

La era de los Galácticos y sus caídas

En 2004, el Zaragoza derrotó al Madrid 3-2 en la final de Barcelona. Los goles de Dani García y un joven David Villa remontaron el tanto inicial de Beckham, y aunque Roberto Carlos llevó el partido a la prórroga, un gol de Galletti en el minuto 110 selló la derrota. La expulsión de Guti añadió más frustración a una noche que marcó el principio del fin de Carlos Queiroz en el banquillo.

Semanas después, la eliminación en Champions ante el AS Monaco confirmaría el declive de un equipo que, pese a su plantel estelar, no logró consolidar su dominio. La Copa del Rey se convirtió así en un espejo de las carencias de un proyecto que prometía triplete y terminó en crisis.

En 2006, el Zaragoza volvió a humillar al Madrid, esta vez con un 6-1 en la ida de semifinales. Diego Milito, con un hat-trick en media hora, lideró la goleada, dejando en anécdota el gol de Julio Baptista. Aunque en la vuelta el Madrid reaccionó con un 4-0 inicial (goles de Cicinho, Robinho, Ronaldo y Roberto Carlos), la épica se truncó y el Zaragoza avanzó a la final.

El Alcorconazo y los errores que marcaron una era

En la temporada 2008-09, el Real Unión de Irún, de Segunda B, eliminó al Madrid en la primera ronda. Con jugadores como Raúl, Cannavaro o Higuaín, los blancos cayeron 3-2 en la ida y, pese a ganar 4-3 en la vuelta, el valor doble de los goles fuera de casa dio el pase a los vascos. Otro rapapolvo en el Bernabéu que dejaba al descubierto la fragilidad del equipo en partidos de alta presión.

Pero si hay un partido que simboliza el desastre copero es el Alcorconazo de 2009. En el primer año del regreso de Florentino Pérez, el Alcorcón, de Segunda B, goleó 4-0 al Madrid en la ida de dieciseisavos. Con Benzema, Raúl o Guti en el campo, el equipo no tuvo respuesta. En la vuelta, un pírrico 1-0 confirmó la eliminación en una temporada que terminó sin títulos.

En 2015, el error humano fue el protagonista. El Madrid de Benítez ganó 1-3 al Cádiz en Segunda B, pero fue eliminado por alinear indebidamente a Denis Cheryshev, que arrastraba una sanción de su etapa en el Villarreal. El ruso marcó el primer gol, pero la celebración se convirtió en burla cuando se conoció la infracción. Semanas después, Benítez fue destituido.

Derrotas que resonaron en el Bernabéu

En 2018, el Leganés asaltó el Bernabéu en cuartos de final. Tras ganar 0-1 en la ida, el Madrid cayó 1-2 en casa con goles de Eraso y Gabriel Pires. La derrota dolió, pero el equipo terminó la temporada levantando la Champions, demostrando que, a veces, el fracaso en Copa no define una temporada.

Al año siguiente, el Barça goleó 0-3 en el Bernabéu en la vuelta de semifinales, tras un 1-1 en el Camp Nou. Luis Suárez, con dos goles, lideró la exhibición culé en una semana negra para el Madrid, que también cayó en Champions ante el Ajax y perdió la Liga. La Copa, una vez más, fue el preludio de un colapso mayor.

En 2021, el Alcoyano, de Primera RFEF, eliminó al Madrid de Zidane en la prórroga. Tras un 1-1 en el tiempo reglamentario, el conjunto alicantino resistió las embestidas blancas gracias a su portero, José Juan (40 años), y selló la machada con un gol de Casanova. Otra noche para olvidar.

Desde una perspectiva analítica, lo que emerge es un patrón: el Real Madrid, pese a su grandeza, ha tropezado una y otra vez en la Copa del Rey, a veces por rivales inferiores, otras por errores propios. La pregunta clave ahora es si Arbeloa podrá romper esta dinámica o si, por el contrario, el peso de la historia seguirá condicionando al equipo en el torneo del KO.

¿Podrá el Madrid convertir su frustración copera en combustible para el resto de la temporada?

El peso psicológico de la eliminación directa

Más allá de los resultados, lo que define la relación del Real Madrid con la Copa del Rey es la carga emocional que arrastra cada eliminación. No son solo derrotas, sino golpes al prestigio de un club acostumbrado a dominar.

Desde una perspectiva analítica, el patrón revela una vulnerabilidad específica: la incapacidad para gestionar la presión en partidos de alta exigencia física y mental, donde el error mínimo se paga con la eliminación. La prórroga ante el Albacete, el Alcorconazo o el fallo administrativo con Cheryshev muestran que, en el torneo del KO, el Madrid suele tropezar con su propia sombra.

Lo que esto sugiere es que el problema no es la calidad del rival, sino la mentalidad. Un equipo con jugadores de élite que, en competiciones de eliminación directa, parece perder la brújula. La pregunta clave ahora es si Arbeloa, en su debut como técnico, podrá inculcar la resiliencia necesaria para romper este ciclo.

La paradoja del gigante herido

El Madrid sigue siendo un coloso en Liga y Champions, pero la Copa del Rey actúa como un espejo que refleja sus grietas. ¿Es esta una maldición histórica o una oportunidad para demostrar que, incluso en el fracaso, puede surgir una nueva era de madurez?

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