El plan de Trump para su Junta de Paz: quiere que acabe reemplazando a la ONU y pide 1.000 millones a cada a país para unirse
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó este viernes la Junta de Paz (Board of Peace o BOP) para Gaza, la iniciativa que tiene como objetivo reconstruir la franja y garantizar la paz en la zona. Pero los expertos creen que las intenciones del inquilino de la Casa Blanca van más allá.
“Los miembros de la Junta Directiva se anunciarán en breve, pero puedo decir con certeza que es la Junta más grande y más prestigiosa jamás reunida en cualquier momento y lugar”, dijo el presidente en Truth Social.
Pero algunos expertos y analistas creen que la Junta de Paz podría tener como objetivo reemplazar a las Naciones Unidas (ONU).
Un borrador de estatuto de la organización, revelado por Bloomberg, establece que cada estado miembro serviría un máximo de tres años, a menos que aporten 1.000 millones de dólares durante el primer año.
El presidente Donald Trump sería su presidente inaugural y decidiría quiénes serían invitados a ser miembros. Las decisiones se tomarían por mayoría, con un voto por cada estado miembro presente, pero todas estarían sujetas a la aprobación del presidente.
La Junta se describecomo “una organización internacional que busca promover la estabilidad, restablecer una gobernanza confiable y legítima, y asegurar una paz duradera en zonas afectadas o amenazadas por conflictos”.
El borrador al que ha tenido acceso Bloomberg parece sugerir que sería el propio Trump controlaría el dinero, algo que sería considerado inaceptable para la mayoría de los países que podrían haberse unido a esta nueva organización.
Varias naciones se oponen firmemente al borrador de la carta de Trump y están trabajando colectivamente para rechazar las propuestas, según fuentes citadas por este medio estadounidense.
La Junta de Paz convocaría reuniones con derecho a voto al menos una vez al año y en cualquier otro momento y lugar que Trump considere oportuno, según el borrador de los estatutos.
El orden del día estaría sujeto a la aprobación de Trump. La junta de paz celebraría reuniones periódicas sin derecho a voto con su junta ejecutiva. Dichas reuniones se convocarían al menos trimestralmente.
Además, Trump también tendría la facultad de destituir a un miembro, sujeto al veto de una mayoría de dos tercios de los estados miembros, agrega el texto al que ha tenido acceso Bloomberg.
