El permiso de Waymo para probar vehículos autónomos expira en Nueva YorkLas pruebas de automóviles inteligentes operados por la filial de Alphabet concluyeron tras la finalización del permiso, en medio de debates regulatorios y preocupación de sindicatos y autoridades por la falta de normativa específica

Waymo pierde autorización para circular coches sin conductor en NY

La autorización para evaluar autos robóticos de Waymo en Nueva York finalizó tras la expiración de las licencias que permitían la circulación de estas unidades en sectores específicos de Brooklyn y Manhattan desde el año anterior.

La compañía, subsidiaria de Alphabet, había comenzado estas pruebas bajo la supervisión permanente de un operador humano que controlaba cada recorrido, en un marco marcado por debates sobre la seguridad ciudadana y la ausencia de una normativa local específica para esta tecnología.

El vencimiento de los permisos, confirmado por un portavoz del Departamento de Transporte de Nueva York (DOT) al medio digital THE CITY, refleja la tensión entre el avance tecnológico y la regulación local en una ciudad donde la implementación de vehículos autónomos genera preocupación tanto en autoridades como en gremios del transporte.

Ambas licencias que habilitaban la prueba de ocho autos inteligentes de Waymo en la ciudad expiraron el 31 de marzo, según indicó el vocero del DOT, Vin Barone, a THE CITY.

Los vehículos, del modelo Jaguar I-PACE equipados con tecnología de conducción autónoma, operaron únicamente en zonas delimitadas del centro de Brooklyn y Manhattan al sur de la calle 112.

Durante el período autorizado, la empresa no registró siniestros, según informaron las autoridades locales, y cada unidad contaba permanentemente con un operador humano encargado de intervenir si era requerido. Este elemento diferencial subraya la particularidad de la prueba frente a otras coberturas generales sobre taxis robóticos.

Permisos y contexto regulatorio en Nueva York

Waymo aguarda la chance de retomar las pruebas, según declaraciones de un vocero de la compañía a THE CITY, aunque esto dependerá de la renovación del permiso estatal, actualmente sujeta a negociaciones en el presupuesto legislativo de Albany.

Por el momento, los autos de la firma permanecen activos en modo manual únicamente para fines de recolección de información, sin funciones autónomas habilitadas.

Waymo, entre expectativas y resistencias: impacto económico y desafíos regulatorios

El cierre de las pruebas en Nueva York se produjo tras el cambio de postura de la gobernadora Kathy Hochul, quien había propuesto extender la operación de vehículos autónomos fuera de la urbe pero detuvo esa iniciativa en febrero, según la reconstrucción de THE CITY. Si los permisos son reactivados, Waymo evaluaría iniciar una nueva fase de ensayos dentro del área metropolitana.

El futuro de la conducción autónoma en el estado enfrenta otros obstáculos. En 2021, legisladores estatales presentaron un proyecto de ley para suprimir la obligatoriedad de un conductor humano mientras el vehículo cumpla con requisitos de seguro y otras condiciones; sin embargo, la falta de avances legislativos ha frenado hasta ahora cualquier despliegue masivo.

Según datos citados por THE CITY, la empresa invirtió más de USD 3 millones en labores de cabildeo para influir en autoridades municipales y estatales, sin lograr la habilitación necesaria.

La oposición más organizada proviene de la New York Taxi Workers Alliance. Su directora ejecutiva, Bhairavi Desai, aseguró: “Ni la ciudad ni el estado están preparados. No tenemos políticas ni regulaciones, y permitir que estas compañías desplieguen sus dispositivos implica que ellas definirán las reglas futuras”.

El organismo regulador, la Taxi & Limousine Commission, supervisa actualmente a cerca de 180.000 conductores en la ciudad de Nueva York, dato que ejemplifica la dimensión del sector de transporte tradicional.

Waymo argumenta, respaldándose en información propia, que su tecnología brinda mayores garantías de seguridad que la conducción humana. Una vocera de la compañía declaró a THE CITY que “los datos de 170 millones de millas (273 millones de kilómetros) de manejo completamente autónomo muestran que Waymo Driver está involucrado en un 92% menos de accidentes con lesiones graves o fatales en comparación con conductores humanos donde operamos”.

En lo relativo a imagen pública, la empresa cita que en San Francisco, el 73% de las personas encuestadas dicen sentirse seguras con Waymo y el 68% cree que mejora la seguridad vial.

Desafíos únicos para la conducción autónoma en Nueva York

La experiencia de Waymo en Nueva York enfrenta obstáculos característicos del entorno urbano local. Para Sam Schwartz, director del programa de investigación en transporte de Hunter College y ex comisionado de tráfico durante la gestión municipal de Ed Koch en la década de 1980, los estudios mencionados por la empresa carecen de independencia plena.

Además, advierte también la falta de transparencia por parte de los operadores respecto a los resultados específicos de los ensayos realizados en la ciudad. Waymo decidió no compartir información detallada sobre los meses de prueba en Brooklyn y Manhattan con THE CITY.

Schwartz expone particularidades relevantes del tráfico local al compararlo con el de otras ciudades de Estados Unidos: “Tenemos muchas formas diferentes de movilidad, peatones frecuentes, una población de adultos mayores considerable y ciclistas que pueden pasar de ocho a 48 kilómetros por hora”. En su opinión, la combinación de estos factores representa un desafío considerable para integrar vehículos autónomos en Nueva York.

Waymo, que ya ofrece servicios de transporte autónomo sin conductor en 10 ciudades del país, incluidas Atlanta, Houston y Los Ángeles, y proyecta expandirse a otras 18 urbes de Estados Unidos, además de Londres y Tokio, afirma haber recibido comentarios de “miles de neoyorquinos que desean acceso a Waymo en su ciudad”.

La discusión legislativa en Albany determinará si la empresa podrá renovar su autorización para pruebas en la ciudad. Por el momento, la tecnología se enfrenta a un panorama incierto en uno de los entornos urbanos más densos y regulados de Estados Unidos.

Referencia de contenido: consultar fuente original aquí