Persona sana con un hígado saludable después de practicar ayuno intermitente

¿El ayuno intermitente es bueno para el hígado? Expertos lo aclaran

EFECTOS DEL AYUNO INTERMITENTE | El ayuno intermitente se ha popularizado por ayudar a bajar de peso y mejorar la salud, pero ¿qué efectos tiene en el hígado?

Según expertos, este método puede ayudar a reducir la grasa acumulada en el hígado, disminuir la inflamación y mejorar procesos metabólicos relacionados con enfermedades como el hígado graso no alcohólico, actualmente conocido como MASLD.

Sin embargo, advierten que el ayuno intermitente no debe verse como una solución automática ni aplicarse sin supervisión en todas las personas.

Cómo actúa el ayuno intermitente en el hígado

Durante los períodos de ayuno, el organismo deja de utilizar la glucosa inmediata proveniente de los alimentos y comienza a usar reservas de grasa como fuente de energía.

Ese cambio metabólico puede favorecer la reducción de grasa hepática acumulada, especialmente en personas con sobrepeso u obesidad.

Los especialistas explican que este proceso ayuda a combatir la esteatosis hepática, conocida comúnmente como hígado graso. Además, algunos estudios sugieren que combinar ayuno intermitente con actividad física regular puede potenciar la disminución de grasa en el hígado.

Asimismo, el ayuno intermitente también se asocia a una mejora de la sensibilidad a la insulina. Cuando el cuerpo responde mejor a esta hormona, disminuye el exceso de glucosa circulando en sangre y se reduce la acumulación de grasa en distintos órganos, incluido el hígado.

Qué recomiendan los expertos

Los especialistas coinciden en que el ayuno intermitente puede formar parte de una estrategia para mejorar la salud del hígado, especialmente cuando se acompaña de ejercicio regular y alimentación equilibrada.

Dietas basadas en frutas, verduras, proteínas magras, cereales integrales y grasas saludables siguen siendo una de las herramientas más recomendadas para reducir inflamación y prevenir complicaciones hepáticas.

También recuerdan que cada organismo responde de manera distinta y que cualquier cambio importante en la alimentación debe realizarse con orientación médica, sobre todo cuando existen antecedentes de enfermedad hepática.

Por último, aclaran que no basta con pasar horas sin comer si durante las ventanas de alimentación predominan productos ultraprocesados, bebidas azucaradas o exceso de grasas saturadas.

Un estudio reciente encontró que el ayuno intermitente puede reducir hasta un 30% la grasa hepática en personas con hígado graso no alcohólico.

El impacto del ayuno intermitente en el hígado graso no alcohólico (MASLD)

El ayuno intermitente ha mostrado ser beneficioso en la reducción de la grasa acumulada en el hígado, especialmente en personas con sobrepeso u obesidad. Un estudio publicado en la revista Journal of Clinical Gastroenterology en 2020 encontró que el ayuno intermitente puede reducir significativamente la grasa hepática en pacientes con hígado graso no alcohólico (MASLD). En este estudio, los participantes que practicaron ayuno intermitente durante 12 semanas mostraron una reducción del 30% en la grasa hepática en comparación con el grupo control.

La importancia de la supervisión médica

Es crucial mencionar que el ayuno intermitente no debe ser adoptado sin supervisión médica, especialmente en personas con antecedentes de enfermedad hepática. La deshidratación y la malnutrition pueden ser riesgos potenciales si no se planifica adecuadamente el ayuno intermitente. Un análisis de 15 estudios sobre ayuno intermitente y salud hepática, publicado en Nutrients en 2022, destacó que la mayoría de los estudios sugieren que el ayuno intermitente puede ser seguro y efectivo cuando se realiza bajo supervisión médica y con una planificación adecuada.

Desafíos y consideraciones adicionales

Además de los beneficios, también es importante considerar los desafíos a largo plazo de mantener un estilo de alimentación de ayuno intermitente. Algunos expertos sugieren que puede ser difícil de sostener en el tiempo para algunas personas, lo que podría llevar a un efecto rebote en la acumulación de grasa en el hígado. Un estudio de 2021 publicado en JAMA Internal Medicine encontró que, aunque el ayuno intermitente puede ser efectivo a corto plazo, la adherencia a largo plazo puede ser un desafío significativo.

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