Cinco procesados por el crimen del joven de ultraderecha en Francia reconocen la paliza pero niegan voluntad de matar

Acusados por homicidio de ultra en Lyon admiten agresión pero rechazan intención de asesinar

Siete arrestados por la muerte del joven ultraderechista Quentin Deranque en Lyon comparecieron ante la justicia este jueves. El fiscal Thierry Dran precisó que cinco confesaron su participación en la paliza, aunque todos alegan que no buscaban causar la muerte.

Las otras cuatro personas detenidas —tres mujeres—, sospechosas de haber facilitado la huida de los implicados, quedaron en libertad bajo control judicial y serán citadas más adelante por esos hechos.

En rueda de prensa, Dran comunicó que dos arrestados se negaron a declarar y que aún hay participantes en la reyerta que deben ser identificados.

Con base en las pruebas recabadas, especialmente los numerosos impactos en cabeza y rostro de la víctima, el ministerio público imputará a los siete por homicidio voluntario y solicitará prisión preventiva, añadiendo la agravante de asociación para delinquir.

El caso será instruido por tres jueces de garantía. El fiscal confirmó que tres arrestados reconocen su vinculación a la ultraizquierda, sin mayores precisiones.

Dos de ellos ya tenían antecedentes por violencia, narcotráfico, robo y tenencia de armas; uno de ellos se encontraba bajo control judicial impuesto por un tribunal de Lyon.

Los procesados, de 20 a 26 años, son en su mayoría estudiantes; uno está desempleado y otro ejerce como asistente parlamentario. Aunque no se facilitaron nombres, todo apunta a que figura entre ellos Jacques-Elie Favrot, colaborador del diputado de La Francia Insumisa Raphaël Arnault y miembro fundador de la disuelta Joven Guardia.

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