Gráfico de velas de Bitcoin mostrando caída del 6% cerca del soporte crítico de 65000 dólares con línea roja de ruptura

Bitcoin se desploma un 6% y amenaza con romper el soporte clave de USD $65.000: ¿el final del mercado bajista?

El mercado cripto entra en zona de alerta. Bitcoin registró este jueves una caída superior al 6%, rozando los USD $62.750, en un movimiento que reactivó los temores sobre una posible ruptura del soporte psicológico de USD $65.000. La venta simbólica de 32 BTC por parte de MicroStrategy —su primera operación de este tipo desde 2022— y la capitulación de inversores que compraron por encima de USD $90.000 alimentan el debate: ¿es esta la última sacudida antes de un rebote o el preludio de un nuevo descenso hacia los USD $60.000?

La corrección no es un hecho aislado. Llega en un contexto donde el sentimiento del mercado ya venía deteriorándose, con señales técnicas que apuntan a una mayor aversión al riesgo entre los grandes tenedores. Cuando activos como Bitcoin pierden niveles clave —como el soporte de USD $65.000, monitoreado de cerca por analistas como David Morrison de Trade Nation—, la volatilidad se acelera. “Una ruptura prolongada bajo este umbral aumentaría las probabilidades de revisitar los USD $60.000, el mínimo de febrero”, advirtió el experto.

La venta de MicroStrategy: un símbolo que pesa más que su volumen

El detonante de la última ola de ventas fue la decisión de MicroStrategy (MSTR), la empresa liderada por Michael Saylor y conocida por su estrategia agresiva de acumulación de Bitcoin. Aunque la venta de 32 BTC —una fracción mínima de sus 214.400 BTC en reserva— no tuvo un impacto material en el precio, su valor fue simbólico. “MicroStrategy no vendía bitcoin desde agosto de 2022“, recordó un informe de Yahoo Finance. Para muchos inversores, este movimiento rompe con años de convicción institucional y envía una señal: incluso los ‘hodlers’ más firmes pueden ceder ante la incertidumbre.

El efecto psicológico fue inmediato. En mercados tan sensibles a la narrativa como el cripto, las acciones de actores visibles —como MicroStrategy o Tesla en el pasado— suelen amplificar los movimientos. “No es cuántos bitcoins se venden, sino quién los vende y en qué momento”, explicó un operador de fondos de cobertura. La venta llegó, además, tras semanas de presiones técnicas y un aumento en las ventas de inversores minoristas, lo que profundizó el pesimismo.

Capitulación en cadena: el 26% de las ventas recientes vino de compradores de USD $90.000

Un dato revelador proviene del analista Ed Engel de Compass Point: el 26% de las ventas de Bitcoin en los últimos 30 días correspondió a inversores que habían comprado el activo cuando cotizaba por encima de USD $90.000 (niveles alcanzados en noviembre de 2021). Este grupo, que había resistido durante meses las caídas, ahora está liquidando posiciones, un patrón típico de las etapas finales de un mercado bajista.

“La capitulación suele ocurrir cuando los últimos ‘creyentes’ pierden la esperanza”, señaló Engel. Su tesis sugiere que, aunque el corto plazo pueda ser volátil, la presión vendedora actual podría estar agotando las reservas de pánico. Históricamente, en Bitcoin, los pisos de mercado se forman cuando:

  • Los compradores tardíos (aquellos que entraron en máximos) finalmente venden.
  • Los indicadores de miedo (como el Fear & Greed Index) alcanzan niveles extremos.
  • Los grandes tenedores (ballenas e instituciones) dejan de distribuir y empiezan a acumular.
  • El volumen de operaciones muestra señales de agotamiento bajista.

Sin embargo, Engel advierte: “La capitulación no garantiza un rebote inmediato”. En 2018, por ejemplo, Bitcoin cayó un 84% desde su máximo antes de tocar fondo, y el proceso de recuperación tomó meses. Hoy, con el activo un 65% por debajo de su récord de USD $69.000 (noviembre de 2021), algunos ven paralelos, pero otros recuerdan que el contexto macroeconómico actual —con tasas de interés altas y recesión en puerta— es distinto.

USD $65.000 y USD $60.000: los dos niveles que definirán la próxima semana

Los operadores tienen ahora la mirada puesta en dos precios críticos:

  1. USD $65.000: El soporte inmediato. Una ruptura clara bajo este nivel podría desencadenar órdenes de venta automatizadas (stop-loss) y acelerar la caída. “Es una zona donde muchos fondos tienen posiciones defensivas”, explicó Morrison.
  2. USD $60.000: El mínimo de febrero de 2024. Si Bitcoin lo prueba nuevamente, el mercado interpretaría que el ciclo bajista aún no ha terminado.

La batalla técnica es, en realidad, una batalla por la confianza. Si el precio logra recuperarse desde los actuales USD $62.750 y consolidarse sobre USD $65.000, algunos analistas —como los de Glassnode— ven posible un rebote hacia USD $70.000 en el corto plazo. Pero si falla, el escenario se complica. “En mercados alcistas, los soportes actúan como trampolines; en mercados bajistas, como pisos de cristal”, graficó un trader veterano.

¿Qué dice el histórico de Bitcoin sobre estos niveles?

Un repaso a ciclos anteriores ofrece pistas, aunque no certezas:

Ciclo Caída desde máximo Duración bajista Nivel de capitulación
2013-2015 -86% 410 días USD $185
2017-2018 -84% 364 días USD $3.200
2021-2022 -77% 380 días USD $15.500
2024 (actual) -65%* 280 días* USD $60.000?

*Datos hasta abril de 2024. Fuente: Glassnode, CoinMetrics.

El patrón sugiere que, si este ciclo sigue la tendencia histórica, Bitcoin podría estar cerca de un piso relativo, pero también que los rebotes post-capitulación no son lineales. En 2019, tras el crash del 84%, el activo tardó seis meses en recuperar el 50% de sus pérdidas. Hoy, con la Reserva Federal manteniendo tasas altas y los mercados tradicionales en modo cauteloso, el escenario es más complejo.

El factor macro que nadie puede ignorar

Mientras los técnicos debaten soportes y resistencias, un elemento externo sigue dictando el ritmo: la política monetaria de la Fed. Con la inflación en EE.UU. aún por encima del 3% y el presidente Jerome Powell advirtiendo que los recortes de tasas podrían retrasarse, los activos de riesgo —incluido Bitcoin— enfrentan vientos en contra. “El cripto no vive en una burbuja”, recordó la economista Lyn Alden. “Cuando el costo del dinero es alto, los inversores prefieren liquidez sobre volatilidad”.

En este contexto, la correlación de Bitcoin con el índice Nasdaq (que también cayó un 2% esta semana) refuerza la idea de que, por ahora, el activo digital sigue moviéndose al compás de los mercados tradicionales. “Hasta que la Fed no dé señales claras de flexibilización, es difícil esperar un rally sostenido”, coincidió Morrison.

La próxima semana será decisiva. Si Bitcoin logra mantenerse sobre USD $65.000 y reduce la presión vendedora, podría interpretarse como una señal de que los compradores están volviendo. Pero si el precio cae bajo USD $60.000, el mensaje sería claro: el mercado aún no ha tocado fondo. Mientras tanto, los inversores están atrapados entre dos narrativas: la esperanza de que la capitulación marque el final del invierno cripto y el miedo a que, esta vez, el frío dure más de lo esperado.

Lecturas relacionadas:

  • Cómo identificar el fondo de un mercado bajista en criptomonedas: señales técnicas y fundamentales.
  • MicroStrategy y su estrategia con Bitcoin: de acumulación agresiva a la primera venta en dos años.
  • Análisis: ¿Por qué los ciclos de Bitcoin son más cortos pero más volátiles?
  • El impacto de las tasas de la Fed en los activos de riesgo: lecciones de 2022 y 2023.
  • Capitulación en cripto: qué es, cómo se mide y qué dice sobre el futuro del precio.

Las ballenas de Bitcoin: ¿acumulación silenciosa o distribución encubierta?

Mientras el precio de Bitcoin se tambalea cerca de los USD $65.000, un actor clave opera en las sombras: las ballenas (direcciones con más de 1.000 BTC). Según datos de Santiment, desde marzo de 2024, estas entidades han aumentado sus tenencias en un 3%, acumulando ~120.000 BTC adicionales (equivalente a USD $7.800 millones al precio actual). Sin embargo, el patrón no es uniforme: mientras algunas ballenas compran la caída, otras —como la dirección vinculada al exchange Binance (identificada como “BC1qxy…7Lp”)— han movido 5.000 BTC a wallets frías en los últimos 7 días, un flujo atípico que sugiere preparación para mayor volatilidad.

Históricamente, los movimientos de ballenas en fases de miedo extremo (como la actual, con el Fear & Greed Index en 22/100) han precedido cambios de tendencia. En junio de 2022, cuando Bitcoin cayó bajo USD $20.000, las ballenas acumularon 89.000 BTC en 30 días antes del rebote del 30% que siguió. Pero hay una diferencia clave hoy: en 2022, el 68% de las ballenas estaban en fase de acumulación; ahora, solo el 42% muestra actividad de compra neta, según Glassnode. Esto revela una división estratégica: mientras fondos como BlackRock (a través de su ETF IBIT) sumaron 11.000 BTC en abril, otras entidades —posiblemente vinculadas a minería en crisis— están liquidando posiciones para cubrir costos operativos.

Un caso emblemático es la ballena “37XuV…se84”, asociada al pool de minería F2Pool, que transfirió 3.200 BTC a Coinbase Prime el 18 de abril. Este tipo de movimientos, combinados con la caída del hashrate en un 4% tras el halving de abril (según Blockchain.com), sugieren que parte de la presión vendedora proviene de mineros con márgenes ajustados, no solo de inversores especulativos.

La señal que todos ignoran: el “spread” entre ETFs y mercado spot

Mientras los analistas se enfocan en los USD $65.000, un indicador menos visible está enviando una advertencia: el premium/discount de los ETFs de Bitcoin frente al precio spot. Según Bloomberg, el ETF FBTC de Fidelity cotizó esta semana con un descuento del 0.85% respecto al valor real de sus tenencias, mientras que ARKB de Cathie Wood llegó a un 1.2% de descuento. En mercados alcistas, estos fondos suelen operar con premium (hasta un 2% en enero de 2024), lo que refleja demanda institucional. La inversión actual del descuento —la más amplia desde el lanzamiento de los ETFs en enero— sugiere que los grandes jugadores están reticentes a entrar, incluso a precios más bajos. Si esta brecha persiste tras una eventual ruptura de USD $60.000, podría confirmar que el mercado aún no ha encontrado un piso sólido, sino solo un rebote técnico en un ciclo bajista prolongado.

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