Bitcoin se desploma a $73K: $1.000M en liquidaciones tras ataque de EE.UU. a Irán
El mercado cripto sufre su peor día en meses. Bitcoin (BTC) cayó bajo USD $73.000 y Ether (ETH) perdió el soporte de USD $2.000 tras los ataques estadounidenses a Irán cerca del estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el comercio global de petróleo. La escalada geopolítica desencadenó USD $958,8 millones en liquidaciones en 24 horas, con el 93,7% del daño concentrado en posiciones largas apalancadas —operadores que apostaban por una recuperación—. El petróleo subió a $96 por barril, las acciones retrocedieron y el miedo se instaló en los mercados de riesgo.
No es la primera vez que la tensión en Medio Oriente sacude a las criptomonedas, pero esta vez el golpe llegó en un momento crítico: con los ETF de Bitcoin registrando salidas récord (más de USD $1.000 millones en la última semana) y un interés abierto en derivados que sugería un exceso de optimismo. La combinación fue letal.
El derrumbe en cifras: liquidaciones récord y altcoins en rojo
- Bitcoin tocó USD $72.912, su nivel más bajo desde abril de 2024, con una caída diaria del 3,4% y una pérdida semanal del 6,3%. Desde su máximo histórico de USD $126.198 (octubre 2025), acumula un retroceso del 42%.
- Ether rompió USD $2.000 por primera vez desde marzo, alcanzando un mínimo de USD $1.976 (-4,2%). Su interés abierto marcó un récord de 16,39 millones de ETH (USD $32.610 millones), una señal de que los traders están abriendo posiciones cortas en medio de la caída.
- Las liquidaciones totales alcanzaron USD $958,8 millones, con USD $897 millones en posiciones largas (apuestas alcistas). La mayor liquidación individual fue una operación de USD $15,34 millones en Hyperliquid.
- Altcoins en caída libre: Solana (SOL) perdió 3,5% (USD $80,57), XRP 3,6% (USD $1,28) y Dogecoin (DOGE) 3,2% (USD $0,0979). Los tokens de IA como RENDER (-5,5%) y FET (-8,5%) lideraron las pérdidas en el sector.
- El Altcoin Season Index de CoinMarketCap cayó a 30/100, su nivel más bajo en 90 días, reflejando una huida hacia activos más seguros como Bitcoin (aunque este también sufre).
Bitcoin se desploma: El estrecho de Ormuz —por donde pasa el 20% del petróleo global es el epicentro de la crisis. Los ataques de EE.UU. a instalaciones iraníes y la destrucción de drones cerca de esta ruta crítica dispararon el crudo a USD $96 , reviviendo fantasmas inflacionarios. En respuesta, los mercados de acciones asiáticas cayeron 1,7% , el MSCI All Country World retrocedió 0,4% desde su máximo histórico, y los futuros del S&P 500 y Nasdaq 100 apuntaban a la baja.

El estrecho de Ormuz —por donde pasa el 20% del petróleo global es el epicentro de la crisis. Los ataques de EE.UU. a instalaciones iraníes y la destrucción de drones cerca de esta ruta crítica dispararon el crudo a USD $96, reviviendo fantasmas inflacionarios. En respuesta, los mercados de acciones asiáticas cayeron 1,7%, el MSCI All Country World retrocedió 0,4% desde su máximo histórico, y los futuros del S&P 500 y Nasdaq 100 apuntaban a la baja.
Derivados bajo presión: ¿señal de más dolor o fondo del pozo?
El mercado de derivados reveló dos tendencias clave:
- Bitcoin: Las liquidaciones superaron los USD $366 millones, pero el interés abierto en CME (futuros regulados) cayó 9,85% a USD $7.560 millones, señal de que los inversores institucionales están reduciendo exposición.
- Ether: Aunque su precio cayó, el interés abierto alcanzó un récord (16,39 millones de ETH). Esto suele interpretarse como entrada de nuevos cortos, no compras oportunistas.
- XRP y Solana: El interés abierto en XRP retrocedió 0,49%, mientras que la financiación perpetua de XRP y SOL se volvió negativa en Binance (-0,0123% y -0,0161%, respectivamente), indicando un sesgo bajista dominante.
El viernes expiran USD $8.000 millones en opciones en Deribit, incluyendo USD $6.500 millones en Bitcoin y USD $1.400 millones en Ether. El “punto de dolor máximo” para BTC está en USD $75.000 —justo por encima del precio actual—, con una resistencia clave en USD $80.000. Si el mercado no recupera estos niveles, podría profundizarse la caída hacia USD $70.000.
La debilidad actual contrasta con el optimismo de hace semanas, cuando Bitcoin se mantenía por encima de USD $80.000 pese a las tensiones geopolíticas. La diferencia ahora es el contexto de liquidez:
- Salidas masivas en ETF: En los últimos 10 días, los fondos cotizados de Bitcoin registraron retiros por USD $3.280 millones. Solo el martes, un inversor anónimo movió USD $1.300 millones del ETF IBIT de BlackRock en un dark pool, una operación que muchos interpretaron como una señal de desconfianza.
- Libros de órdenes delgados: Con menos profundidad de mercado, cualquier noticia adversa —como el ataque a Irán— amplifica los movimientos. El miércoles, IBIT tuvo su segunda mayor salida diaria (USD $528 millones).
- Apalancamiento en la dirección equivocada: El rango lateral de mayo acumuló posiciones largas que, al romperse el soporte de USD $73.000, desencadenaron una cascada de liquidaciones.
¿Qué sigue? Tres escenarios para Bitcoin en la próxima semana
El mercado enfrenta ahora un triple riesgo:
- Geopolítico: Si la tensión en Ormuz escalara (ej.: Irán bloquea el estrecho o EE.UU. intensifica ataques), el petróleo podría superar USD $100, presionando a la Reserva Federal a mantener tasas altas por más tiempo. Esto sería negativo para activos de riesgo como las criptomonedas.
- Macroeconómico: Los datos de inflación de EE.UU. (previstos para la próxima semana) podrían reavivar temores de que la Fed retrase recortes de tasas. Un CPI por encima de lo esperado sería otro golpe para BTC.
- Técnico: Bitcoin perdió el soporte de USD $73.000 y ahora mira a USD $70.000 como próximo nivel crítico. Si no recupera USD $75.000 antes del vencimiento de opciones del viernes, podría acelerarse la venta.
Sin embargo, hay un dato que podría atenuar la caída: las reservas en exchanges siguen en mínimos históricos (según Glassnode), lo que sugiere que los holders a largo plazo no están vendiendo. Si el precio toca USD $70.000, podrían activarse compras de “sangre en las calles” (blood in the streets).
La pregunta clave no es si Bitcoin se recuperará —históricamente siempre lo ha hecho—, sino cuánto daño colateral habrá en el camino. Las altcoins, con su Altcoin Season Index en mínimos, podrían sufrir más. Y los traders apalancados, tras perder USD $1.000 millones en un día, pensarán dos veces antes de volver a apostar fuerte al alza.
En un mercado donde la geopolítica y la liquidez se entrelazan, la próxima semana será decisiva. ¿Logrará Bitcoin estabilizarse sobre USD $70.000, o veremos un nuevo capítulo de pánico como en marzo de 2020, cuando el COVID-19 derrumbó los mercados en cuestión de días? El petróleo, los ETF y el interés abierto tendrán la respuesta.
El precedente histórico: cómo las crisis geopolíticas en Ormuz han moldeado el mercado cripto
La escalada en el estrecho de Ormuz no es un evento aislado, y su impacto en Bitcoin tiene raíces en crisis pasadas que combinaron tensión militar, petróleo y volatilidad financiera. Analizar estos patrones ayuda a entender por qué el mercado reaccionó con una liquidación récord de $958,8 millones en solo 24 horas, y qué podría esperar en los próximos días.
En junio de 2019, tras el derribo de un dron estadounidense por Irán y los posteriores ataques a petroleros en el golfo de Omán, Bitcoin —que entonces cotizaba en $10.800— cayó un 18% en una semana, arrastrando al mercado a una corrección de $1.500 millones en liquidaciones. La clave estuvo en el petróleo Brent, que saltó de $60 a $67 en 48 horas, desencadenando temores inflacionarios. Sin embargo, a diferencia de 2024, aquel episodio ocurrió en un contexto de tasa de interés de la Fed en 2.5% (vs. el actual 5.25%-5.5%), lo que permitió una recuperación más rápida: Bitcoin se recuperó en 15 días, impulsado por un recorte de tasas en julio de ese año.
El contraste con la crisis actual es revelador. En 2019, el interés abierto en futuros de BTC era de apenas $3.200 millones (fuera de CME), mientras que hoy supera los $30.000 millones en todos los exchanges, según Coinglass. Esto explica por qué la caída del 3,4% en el precio de Bitcoin se tradujo en liquidaciones 3 veces mayores que en 2019: el mercado está más apalancado y menos preparado para sorpresas geopolíticas. Otro dato crítico es el dominio de las posiciones largas: en 2019, el 58% de las liquidaciones fueron en cortos (apuestas bajistas), mientras que ahora el 93,7% corresponden a largas, lo que refleja un optimismo excesivo previo al ataque.
Un caso aún más extremo ocurrió en enero de 2020, cuando el asesinato del general iraní Qasem Soleimani por EE.UU. llevó al petróleo a $70 (un salto del 10% en un día) y Bitcoin a $6.800 (-12% en 48 horas). Allí, las liquidaciones alcanzaron $800 millones, pero el mercado se recuperó en 3 días gracias a dos factores: 1) la Fed inyectó liquidez de emergencia ($100.000 millones en repos), y 2) el halving de Bitcoin estaba a solo 120 días, atrayendo compras anticipadas. Hoy, con el halving ya pasado (abril 2024) y la Fed sin margen para recortes inmediatos, el escenario es menos favorable.
La variable oculta: el rol de los ETF en la amplificación del riesgo
Lo que diferencia a 2024 de los precedentes no es solo la magnitud de la crisis, sino quién sostiene el riesgo. En 2019 y 2020, los principales actores eran whales y fondos de cobertura con exposición directa a spot. Hoy, los ETF de Bitcoin —que acumulan 850.000 BTC (4% del suministro circulante)— actúan como un amplificador de la volatilidad. Las salidas récord de $1.000 millones en la última semana no son casualidad: los inversores institucionales, ante señales de riesgo geopolítico, prefieren reducir exposición en vehículos regulados antes que en mercados OTC. Si el conflicto en Ormuz se prolonga, podríamos ver un efecto dominó similar al de marzo de 2020, cuando los ETF de oro (en ese entonces el único refugio institucional) registraron entradas récord de $4.000 millones en una semana, mientras Bitcoin caía un 40% antes de su recuperación. La pregunta ahora es si los ETF de BTC repetirán el patrón de fuga hacia la calidad o si, por el contrario, los gestores los usarán como herramienta de compra en caídas ante precios cercanos a $70.000.
