El ‘Andrexit’: la entrevista del duque de York sobre Epstein que hundió su imagen real
Noviembre de 2019 marcó el punto de no retorno para el duque de York. Su aparición televisiva ante la BBC se convirtió en un auténtico terremoto mediático que sacudió los cimientos de la monarquía británica. La entrevista, lejos de aclarar su vínculo con Jeffrey Epstein, profundizó la crisis y expuso sus contradicciones ante millones de espectadores.
Emily Maitlis condujo el encuentro con mano firme. La periodista no esperaba que Andrés rechazara dos veces arrepentirse de su amistad con el condenado por tráfico sexual. En aquel momento, Virginia Giuffre preparaba su demanda civil en Estados Unidos; el palacio aún no olía la tormenta que se avecinaba.
La Casa Real defendió la inocencia del duque, pero las lagunas de su relato hicieron más daño que cualquier acusación. “Mi juicio se vio nublado por mi afán de ser excesivamente honrado“, declaró cuando le interrogaban sobre sus noches en la mansión de Epstein y sus vuelos en el ‘Lolita Express’.
Falta de contundencia
Los expertos en imagen coinciden: el mayor yerro fue no desmentir con firmeza los cargos. Ni sobre la foto con Giuffre ni sobre lo ocurrido en propiedades y avión del financiero. Andrés se limitó a asegurar que compartían conocidos, no intimidad, pese a las imágenes de 2010, dos años después de la primera condena de Epstein.
Maitlis le recriminó hospedarse en casa de un convicto. El duque la justificó: “Era una ubicación práctica“, dijo, para luego admitir que “en retrospectiva fue un error“, según recoge la BBC en su resumen de los momentos clave.
La réplica sobre Giuffre
El punto álgido llegó al abordar el testimonio de Virginia Giuffre. La joven aseguraba que Andrés “transpiraba abundantemente“. La respuesta real dejó boquiabiertos a los televidentes: padecía una condición médica que le impedía sudar, por lo que aquella descripción era imposible.
El duque culminó su defensa asegurando que no recuerda haber conocido a Giuffre ni el instante en que se tomó la polémica fotografía. Un cronista comparó el impacto con “un avión impactando un petrolero, generando un tsunami y una explosión nuclear“. La frase resume la percepción pública: la entrevista dinamitó lo que quedaba de su reputación.
Referencia de contenido: consultar fuente original aquí
