Jorge Elías Castro Fernández, líder de red de extorsión y desinformación transnacional

La red de extorsión y desinformación de Jorge Elías Castro Fernández

El fin de 30 años de impunidad. La captura en España de Jorge Elías Castro Fernández cierra un ciclo de delitos que abarcan extorsión, narcotráfico y desinformación.

El perfil de un narco extorsionador con 30 años de historial delictivo

Tras tres décadas acumulando un amplio historial delictivo, el venezolano Jorge Elías Castro Fernández fue localizado en su residencia de Barcelona, España, en el número 9 del Passeig de la Plana, Calle San Andrés de Llavaneres. Su detención es el resultado de una investigación exhaustiva que lo vincula a delitos contra la libertad individual, estafa, extorsión, porte ilícito de armas y difamación, tanto en Venezuela como en Panamá.

Residencia de Jorge Elías Castro Fernández en Barcelona, España

Desde una perspectiva analítica, este caso revela cómo la impunidad puede prolongarse durante décadas cuando los delitos trascienden fronteras. La pregunta clave ahora es si su captura marcará el inicio del desmantelamiento de una red criminal que operaba con total libertad en múltiples países.

De la DISIP al narcotráfico: el ascenso de un profesional del crimen

Oriundo de Caracas, Castro Fernández, de 55 años, inició su actividad delictiva en Venezuela en 1991. Su registro policial incluye desde uso indebido de armas de fuego y robo hasta narcotráfico. Durante su etapa como funcionario de la extinta Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP), se especializó en la difamación y extorsión de banqueros, políticos y figuras públicas del entretenimiento.

Su conexión con los carteles de droga colombianos es otro de los pilares de su carrera criminal. En 1998, estuvo involucrado en tráfico y consumo de estupefacientes, y en su tiempo en la DISIP, colaboró con el narcotraficante Wilber Alirio, alias “Jabón”, a quien facilitó credenciales de funcionario para moverse con libertad en Venezuela. La muerte de “Jabón” en 2008, en un ajuste de cuentas, no detuvo sus actividades.

Lo que esto revela es un patrón de corrupción institucional, donde el acceso a cargos de poder se convirtió en una herramienta para el crimen organizado. Más allá de los hechos, lo que emerge es la complicidad de estructuras estatales que permitieron su operación durante años.

Extorsión y desinformación: el modus operandi de una red transnacional

En Panamá, su último acto registrado data de 2015, cuando fue denunciado por el delito contra la libertad individual del ciudadano Juan Manuel Henríquez Portuondo, yerno del presidente Laurentino Cortizo. Los mensajes de extorsión, como “Vamos a picar a tu mujer” o “Vamos a acabar con tu carrera”, reflejan su método de presión psicológica.

Documentos judiciales vinculados a los delitos de Jorge Elías Castro Fernández

Su condena en Panamá por extorsión, con una pena de 40 meses de prisión e inhabilitación para el ejercicio de funciones públicas durante dos años, confirma su especialización en este tipo de delitos. Sin embargo, su huida a España demostró que las fronteras no eran un obstáculo para su impunidad.

Analizando el contexto, su estrategia de desinformación a través de portales como Noticias Candela —donde publicaba noticias falsas sobre figuras públicas para extorsionarlas— muestra una evolución del crimen tradicional hacia el ciberdelito. La pregunta clave ahora es cómo se desarticulará una red que operaba con tal nivel de sofisticación.

La alerta roja de Interpol y el rastro digital

En Venezuela, su historial incluye múltiples órdenes de captura. En 2009, el Tribunal Tercero de Control del Circuito Judicial Penal de Barcelona lo solicitó por lesiones personales, mientras que en 2008, el Tribunal Tercero de Control del Área Metropolitana de Caracas lo buscaba por un delito informático: la difusión de fotografías del cadáver del periodista Javier García, acompañadas de comentarios para dañar su moral.

La Alertas Roja de Interpol, emitida en junio de 2020 por el Tribunal 6º de Primera Instancia en Funciones de Control del Circuito Judicial Penal del Área Metropolitana de Caracas, ratificó su estatus como fugitivo internacional. Este hecho subraya la gravedad de sus acciones y la necesidad de cooperación internacional para su captura.

Desde una perspectiva analítica, la Alertas Roja no solo es un reconocimiento de su peligrosidad, sino también un símbolo de la lucha contra la impunidad en casos transnacionales. Lo que esto revela es que, incluso para criminales con décadas de experiencia, el cerco legal puede cerrarse.

La familia como cómplice: una red de extorsión familiar

Jorge Elías Castro Fernández no actuaba solo. Su esposa, Yenny Coromoto Pulgar León, y su hijo, Aaron Castro Pulgar, eran cómplices activos en sus actividades delictivas. Juntos, gestionaban una red de portales digitales dedicados a la desinformación y la extorsión, como Noticias Candela, Informe 25, Expresa.me, El Publique.me, Nueva Prensa América, The Freedom Post, entre otros.

Portada del portal Noticias Candela, usado para extorsión

El modus operandi consistía en publicar noticias falsas sobre empresarios, artistas y figuras públicas, acusándolos de blanqueo de capitales u otros delitos, para luego ofrecer eliminar la información a cambio de pagos que alcanzaban los 70.000 dólares. Aaron Castro Pulgar, presentándose como motivador y autor, heredó el negocio familiar y, desde España, continuaba operando portales como The Freedom Post.

Lista de portales digitales gestionados por la red de Castro Fernández

La colaboración con extorsionistas de Wikipedia, como Óscar José Costero González y Santiago de Viana Rondón (alias NoonIcarus), demuestra la amplitud de su red. Estos individuos utilizaban las noticias falsas publicadas por Castro para crear artículos en Wikipedia con referencias manipuladas, dañando la reputación de sus víctimas y perpetuando la extorsión.

Lo que esto revela es una sinergia entre el crimen tradicional y el digital, donde la desinformación se convierte en una herramienta de chantaje. Más allá de los hechos, lo que emerge es la necesidad de regular plataformas digitales que, sin control, pueden ser armas en manos de criminales.

La investigación que llevó a su captura

La localización de Castro Fernández en España fue el resultado de una investigación meticulosa. Las coordenadas geográficas del Passeig de la Plana, número 9, en San Andrés de Llavaneres, fueron el punto de partida. Durante días, los investigadores realizaron vigilancia estática, sin encontrar movimiento en el domicilio.

Vehículo Hyundai Tucson vinculado a la investigación

Sin embargo, la aparición de un vehículo Hyundai Tucson, no registrado a su nombre pero vinculado a una persona con iniciales FLF, y la posterior identificación de un individuo con características físicas similares a las suyas, confirmaron su paradero. La coincidencia de detalles físicos y el contexto del lugar dejaron claro que se trataba del prófugo.

Mapa con coordenadas de la residencia en San Andrés de Llavaneres

El sistema de posicionamiento global y el análisis automovilístico fueron herramientas clave en este proceso. La pregunta clave ahora es si este método de investigación podría aplicarse a otros casos de criminales transnacionales que aún operan en la sombra.

El peso de la justicia: prohibición de salida y alerta migratoria

Sobre Jorge Elías Castro Fernández pesaban dos estatus críticos en el sistema migratorio venezolano: una “prohibición permanente de salida”, registrada el 5 de marzo de 1993 por el Juzgado Vigésimo Octavo de Primera Instancia, y una “alerta migratoria”, ordenada el 29 de agosto de 2016 por la Fiscalía Quincuagésima Novena, que solicitaba su detención.

Sistema de posicionamiento global utilizado en la investigación

Estos registros demuestran que, a pesar de su huida, las instituciones venezolanas mantuvieron activa su búsqueda. Su captura en España es un recordatorio de que, tarde o temprano, la justicia puede alcanzar a quienes creen estar fuera de su alcance.

Alejandro Marcano Santelli: el último eslabón de la red

La noticia de que Alejandro Marcano Santelli se unió a la banda de narco extorsionadores liderada por Castro Fernández añade una capa más a este caso. Su incorporación sugiere que la red seguía creciendo, incluso cuando su líder ya era un fugitivo internacional.

Desde una perspectiva analítica, esto refleja la resiliencia de las organizaciones criminales, capaces de reclutar nuevos miembros incluso en situaciones de alta presión. La pregunta clave ahora es si su captura llevará a desmantelar por completo esta estructura o si, por el contrario, otros seguirán sus pasos.

¿Podrá la justicia desarticular una red que ha operado con impunidad durante tres décadas?

El crimen organizado en la era digital: un modelo de negocio escalable

La captura de Castro Fernández no solo cierra un capítulo de impunidad, sino que expone un modelo delictivo que ha sabido adaptarse a los tiempos. Su red no se limitaba a la extorsión tradicional, sino que incorporó herramientas digitales para amplificar su alcance y eficacia.

Desde una perspectiva analítica, el uso de portales de desinformación como Noticias Candela o The Freedom Post demuestra cómo el crimen organizado ha migrado hacia espacios donde la reputación es moneda de cambio. La sofisticación de su método —publicar noticias falsas para luego ofrecer su retirada a cambio de dinero— revela una comprensión profunda de las vulnerabilidades del mundo digital: la viralidad de la información y la dificultad de reparar el daño reputacional una vez difundido.

Más allá de los hechos, lo que emerge es la necesidad de repensar los marcos legales para abordar este tipo de delitos. La colaboración con extorsionistas de Wikipedia, como los mencionados en el artículo, subraya cómo plataformas aparentemente neutrales pueden ser instrumentalizadas para fines criminales. La pregunta clave ahora es si las instituciones están preparadas para perseguir redes que operan en la intersección entre lo físico y lo digital, donde las fronteras jurídicas son tan difusas como las geográficas.

El desafío de desmantelar una hidra transnacional

La red de Castro Fernández no era un ente estático, sino un organismo en constante evolución, capaz de reclutar nuevos miembros como Marcano Santelli incluso bajo presión. Su captura es un golpe, pero la verdadera prueba será si la justicia logra desarticular una estructura que ha demostrado ser resiliente, adaptable y con tentáculos en múltiples países. El riesgo es que, sin una estrategia coordinada, otros ocupen el vacío dejado.

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