Emily Blunt grabando sonidos alienígenas con micrófono en el set de 'Disclosure Day', sin usar IA

“Me da miedo”: Emily Blunt rechaza IA en su película con Spielberg y crea sonidos alienígenas *ella misma*

La inteligencia artificial tiene un límite para Emily Blunt. La actriz británica —conocida por su versatilidad en papeles que van desde Mary Poppins hasta A Quiet Place— ha roto el silencio sobre su rechazo frontal a la IA en el cine. En su próxima película, “Disclosure Day” (dirigida por Steven Spielberg), Blunt se negó a usar algoritmos para una escena clave: la transformación sobrenatural de su personaje. ¿El motivo? “Me da un poco de miedo”, confesó en el programa Hot Ones.

Su decisión no fue caprichosa. En una era donde estudios como Disney o Warner Bros. exploran la IA para reducir costos —incluso recreando voces de actores fallecidos—, Blunt optó por lo “completamente orgánico”. El resultado: cuatro minutos de plano secuencia en los que ella misma generó sonidos alienígenas con su propia voz, desde clics guturales hasta respiraciones distorsionadas, capturados por micrófonos de alta precisión. Un riesgo artístico que Spielberg, con 37 películas a sus espaldas, respaldó.

“Disclosure Day”: Cuando la ciencia ficción se encuentra con el terror existencial

La trama de “Disclosure Day” (estreno: 12 de junio de 2025) gira en torno a una meteoróloga de Kansas City —interpretada por Blunt— cuyo cuerpo es tomado por una entidad extraterrestre durante una transmisión en vivo. La escena cumbre, un plano secuencia de cuatro minutos sin cortes (“oner” en jerga cinematográfica), exige una actuación física y vocal extrema. Aquí, la IA habría podido generar los sonidos no humanos… pero Blunt prefirió “hacer algo que nadie más pudiera replicar”.

“Podrías usar IA, pero quería que fuera único, visceral“, explicó. Su enfoque recuerda al de actores como Meryl Streep (quien aprendió polaco y alemán para El puente de los espías) o Tom Hanks (que perdió 25 libras para Náufrago). La diferencia: Blunt no solo actuó, sino que co-creó el lenguaje alienígena junto al equipo de sonido. “Hice clics con la lengua, tarareos guturales, respiraciones entrecortadas… Quería que sonara como algo que no es de este mundo, pero que viniera de mí“, detalló.

El elenco complementa este experimento con nombres como Josh O”Connor (príncipe Carlos en The Crown), Colin Firth (ganador del Oscar por El discurso del rey), y Wyatt Russell (The Falcon and the Winter Soldier). El guion, escrito por David Koepp (guionista de Jurassic Park y Mission: Impossible), plantea una pregunta incómoda: “Si supieras que no estamos solos, ¿te asustaría?”. Una premisa que resuena en tiempos donde la IA ya desafía los límites de lo humano.

Spielberg vuelve a la ciencia ficción: ¿Un guiño a sus clásicos?

“Disclosure Day” marca el regreso de Steven Spielberg al género que lo consagró: la ciencia ficción con trasfondo social. Tras explorar el metaverso en Ready Player One (2018) y la precognición en Minority Report (2002), el director aborda ahora el contacto extraterrestre desde una perspectiva íntima. La película, su trigésimo séptimo largo, promete ser un thriller psicológico más que un espectáculo de efectos visuales.

El rechazo de Blunt a la IA adquiere así un simbolismo mayor. En una industria donde el 60% de los estudios ya usan herramientas de IA para editar diálogos o generar fondos digitales (según un informe de Variety en 2024), su postura es un recordatorio: el cine sigue siendo un arte humano. “Si la tecnología reemplaza la esencia del actor, ¿qué nos queda?“, cuestionó la actriz, cuya carrera incluye papeles donde el silencio (como en A Quiet Place) o la voz (como en Mary Poppins Returns) son protagonistas.

El estreno el 12 de junio llegará en un momento clave: cuando la huelga de actores de 2023 (que paralizó Hollywood por 118 días) aún resuena, y donde la IA fue uno de los puntos más conflictivos. Blunt, que apoyó públicamente el paro, ahora lleva su protesta al set. “No es solo una película sobre alienígenas —advierte—; es sobre qué significa ser humano en un mundo que ya no lo es”.

La pregunta final no es si “Disclosure Day” triunfará en taquilla, sino si logrará lo que la IA no puede: conmover.

El legado de Spielberg en la ciencia ficción: de E.T. a la era de la IA

El rechazo de Emily Blunt a la inteligencia artificial en “Disclosure Day” no es solo una decisión artística, sino un guiño histórico al cine de Steven Spielberg, director que ha explorado la relación entre humanidad y tecnología desde los 80. Mientras Hollywood debate el uso de IA para recrear actores (como el caso de James Dean en “Finding Jack” (2023), donde su imagen fue generada por algoritmos 64 años después de su muerte), Spielberg ha mantenido una postura ambivalente: pionero en efectos digitales, pero defensor del storytelling orgánico.

Su filmografía refleja esta dualidad. En 1982, E.T. humanizó a un extraterrestre con animatronics y maquillaje práctico (ganando 4 Oscars técnicos), mientras que en 2001, A.I. Artificial Intelligence —proyecto heredado de Stanley Kubrick— ya planteaba dilemas éticos sobre robots con emociones. La diferencia con “Disclosure Day” es clave: Spielberg nunca había enfrentado la IA como amenaza durante el rodaje. En Minority Report (2002), los precogs (seres con visión precognitiva) eran interpretados por actores reales; hoy, estudios como Industrial Light & Magic (fundada por Lucas en 1975) usan IA para generar deepfakes de rostros en segundos. La decisión de Blunt de crear sonidos alienígenas in situ evoca, así, el método de Spielberg en Jurassic Park (1993), donde el 60% de los dinosaurios eran animatronics (solo el 40% era CGI), una proporción invertida en el cine actual.

El contexto industrial agrava el simbolismo. Según el Informe Anual de la SAG-AFTRA (2024), el 22% de los actores encuestados teme que la IA reduzca sus oportunidades laborales, y el 15% ya ha visto su voz o imagen usada sin consentimiento en proyectos no autorizados. Blunt, que en 2023 apoyó la huelga de actores (la más larga desde 1960), lleva ahora su postura al extremo: no solo rechaza la IA, sino que demuestra que el cuerpo humano —con sus imperfecciones— puede lograr lo que los algoritmos imitan.

¿Un punto de inflexión o un adiós al cine artesanal?

“Disclosure Day” llega en un momento crítico: 2025 será el primer año en que más del 50% de las películas de gran presupuesto usarán IA en alguna fase de producción (datos de The Hollywood Reporter). La apuesta de Blunt y Spielberg no es nostálgica, sino política: si el público premia su enfoque orgánico en taquilla (la película tiene un presupuesto de 120 millones de dólares, según Deadline), podría frenar la normalización de la IA en roles creativos. El riesgo es alto: en 2024, The Creator (de Gareth Edwards) usó IA para generar fondos, reduciendo costos en un 30%… pero recibió críticas por su “frío” realismo digital. La pregunta no es si la IA llegará a dominar Hollywood, sino qué perderemos cuando lo haga.

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