Rafael Jódar, agotado, mira hacia arriba en la Philippe-Chatrier tras caer ante Zverev en cuartos de Roland Garros 2024

Jódar, 19 años: el sueño parisino que Zverev frenó en cuartos

Un adiós con sabor agridulce. Rafael Jódar, la revelación española de 19 años, cayó ante Alexander Zverev (7-6(3), 6-1, 6-3) en cuartos de Roland Garros, pero dejó una huella: fue el único tenista de la ‘Armada’ en llegar lejos en un torneo donde faltaron Alcaraz, Nadal y Djokovic.

El madrileño, que disputaba por primera vez la fase final de un *Grand Slam*, se despidió de París tras 2 horas y 30 minutos de un partido que comenzó dominando. En la Philippe-Chatrier —techada por la lluvia—, Jódar llegó a tener saque para ganar el primer set, pero el número 3 del mundo, curtido en 15 cuartos de *Grand Slam* (frente a los 0 del español), remontó con una exhibición de potencia y precisión. El alemán, finalista en Roland Garros 2024, suma así su cuarta semifinal en un *major* y busca romper su mala racha: 0 títulos en 7 intentos.

El arranque que ilusionó… y el desgaste que pesó

Jódar saltó a la pista con 5 victorias consecutivas en París (3 en la fase previa, 2 en el cuadro principal), incluyendo dos maratones a cinco sets en menos de 48 horas. Contra Zverev, sin embargo, el físico pasó factura. El español arrancó rompiendo el saque alemán en el sexto juego (5-2) y con un tenis agresivo desde el fondo, pero un error no forzado en su servicio —su primer break recibido en el partido— desencadenó la reacción de Zverev.

El alemán, que había empezado dubitativo, elevó su primer saque al 80% de efectividad y alargó los peloteos hasta desarmar a Jódar. El madrileño, que había perdido solo 1 punto en sus 3 servicios previos, cedió su saque en blanco y vio cómo el partido se le escapaba: 7-6(3) en el tie-break, 6-1 en el segundo set y 6-3 en el tercero. Zverev, que acumula 20 victorias en 2024 (solo 3 derrotas), demostró por qué es el favorito en ausencia de los ‘Top 2’.

El legado de una generación que no falla en París

Pese a la derrota, Jódar mantuvo una racha histórica: España tiene al menos un semifinalista en Roland Garros desde 2017, gracias a Nadal (4 títulos en ese lapso) y Alcaraz (campeón en 2022). El madrileño, número 123 del ranking, se convierte en el tenista más joven en alcanzar cuartos en París desde Rafael Nadal en 2005 (19 años también). Su torneo, sin embargo, refleja un problema estructural: solo 3 españoles (Jódar, Davidovich y Carballés) llegaron a segunda ronda, la peor cifra desde 2003.

Zverev, por su parte, afrontará su tercera semifinal en Roland Garros con un dato revelador: en sus 3 victorias anteriores en cuartos (2018, 2021, 2022), cayó en semifinales. Esta vez, sin Djokovic ni Alcaraz en su camino, tiene la oportunidad más clara para alzar su primer *Grand Slam*. Su rival será el italiano Lorenzo Musetti, verdugo de Novak Djokovic en octavos.

Para Jódar, el balance es positivo: 10.000 dólares en premios (su mejor cheque hasta ahora), 32 puestos ascendidos en el ranking (entrará en el Top 100) y la confirmación de que, en una era sin Nadal, el tenis español tiene un nuevo nombre. La pregunta ahora es: ¿Podrá la ‘Armada’ reconstruirse sin su líder histórico? El tiempo —y la tierra batida— lo dirán.

Zverev y su maldición en semifinales: ¿Por qué siempre tropieza en la penúltima ronda?

Alexander Zverev llegó a su cuarta semifinal en Roland Garros (2018, 2021, 2022 y 2024), pero su historial en esta fase es un récord que prefiere olvidar: 0 victorias en 3 intentos previos, todos en París. El alemán, que acumula 7 semifinales de *Grand Slam* (sin títulos), tiene en esta edición su mejor oportunidad para romper el maleficio. Sin Djokovic, Nadal ni Alcaraz en el cuadro, su camino se simplifica, pero su mentalidad bajo presión sigue siendo su talón de Aquiles.

En sus tres semifinales anteriores en Roland Garros, Zverev cayó ante dominadores absolutos de la tierra batida: Rafael Nadal en 2018 (6-2, 6-4, 6-3) y Stefanos Tsitsipas en 2021 (6-3, 6-3, 4-6, 4-6, 6-3), tras ir ganando dos sets. En 2022, su derrota ante Casper Ruud (6-3, 6-4, 6-0) expuso su fragilidad en partidos decisivos. Este año, sin embargo, enfrenta a Lorenzo Musetti, un rival con menos experiencia en instancias finales (solo 1 semifinal de *major*, en Wimbledon 2023). La estadística juega a su favor: Zverev lidera 3-1 en el cara a cara, incluyendo una victoria en Roma 2023 (6-3, 6-4) sobre tierra.

El dato más revelador es su rendimiento en tie-breaks bajo presión: en semifinales de *Grand Slam*, ha perdido 6 de los últimos 7 que disputó. Contra Jódar, sin embargo, mostró solidez al ganar el del primer set 7-3, un indicio de que su servicio —arma clave, con 1.980 aces en su carrera— podría ser decisivo. Su desafío ahora es mental: en sus propias palabras tras vencer a Jódar, admitió que esta vez “no hay excusas“.

¿Será 2024 el año en que Zverev convierta su talento en leyenda?

Con 20 victorias en 23 partidos esta temporada y un tenis que combina potencia (promedia 210 km/h en el segundo saque) con precisión, Zverev tiene todo para alzar su primer *major*. Pero el tenis no se juega solo con números: su próximo rival, Musetti, llega tras eliminar a Djokovic y con la confianza de haberle ganado en Hamburgo 2022 (6-4, 6-7(6), 6-4). Si el alemán quiere evitar otra decepción, deberá demostrar que ha superado el fantasma de sus 3 derrotas en 3 finales de *Grand Slam* (US Open 2020, Roland Garros 2024). La historia, esta vez, podría escribirse a su favor.

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