Documento legal con el logo del Sevilla y la frase 'meses de engaño' sobre una mesa de negociaciones rotas

“Meses de engaño”: los dueños del Sevilla destapan la guerra con Sergio Ramos

El acuerdo se rompió con un comunicado explosivo. A horas de que Sergio Ramos dé su versión en rueda de prensa (17:00 h), las familias propietarias del Sevilla —Guijarro, Castro, Carrión, Alés y Del Nido Benavente— han lanzado un duro escrito de 14 puntos. Acusan al futbolista y a su grupo inversor de “meses de engaño” y un “incumplimiento premeditado” que dinamitó la venta del club a cinco días del cierre.

El documento, firmado por los accionistas mayoritarios, detalla cómo el proceso de compraventa —anunciado públicamente por Ramos el 11 de mayo— se torció cuando el grupo inversor Five Eleven Capital y el propio jugador “declararon su expresa voluntad de no cumplir” el acuerdo. Según los dueños, el perfil del inversor final (DMI Group) era radicalmente distinto al pactado, generando dudas incluso sobre el futuro del patrimonio inmobiliario del club, que incluye activos como la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros.

El Sevilla facilitó acceso total a su documentación desde el 9 de febrero de 2026, en un proceso de due diligence que se extendió 45 días (con dos semanas extra concedidas). Los compradores recibieron informes completos el 13 de abril, pero, según los accionistas, “su estrategia fraudulenta estaba planeada desde meses atrás”.

De “garantía para el futuro” a “falta de respeto”: el giro de 180 grados

El comunicado subraya la paradoja: Ramos, leyenda del club y figura global del fútbol, pasó de ser presentado como “una garantía para el futuro del Sevilla” a ser acusado de “conducta dolosa y fraudulenta”. Los accionistas denuncian que su equipo legal ya ha enviado una reclamación formal por incumplimiento, exigiendo el pago de la cláusula penal y advirtiendo de demandas adicionales por daños no cubiertos.

Entre los puntos más graves, destacan:

  • Cambio de inversor: Five Eleven Capital desapareció del acuerdo, reemplazada por DMI Group, un giro que los dueños consideran “inaceptable” por alterar las condiciones cerradas.
  • Riesgo patrimonial: El nuevo perfil inversor ponía en duda la gestión de activos clave, como el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán (valorado en más de 200 millones de euros).
  • Confidencialidad rota: Ramos y su equipo accedieron a datos sensibles del club durante la due diligence, y ahora los accionistas exigen que “cesen de inmediato” cualquier filtración.

“Meses de engaño”:: El Sevilla insiste en que su situación económica es “transparente y auditada” , con cuentas públicas disponibles en su web. Sin embargo, reconocen que el club atraviesa “su peor momento deportivo y financiero en décadas” , lejos de los éxitos de la era Monchi (2014-2020), cuando ganaron 6 Europa League y se consolidaron como potencia europea.

El Sevilla insiste en que su situación económica es “transparente y auditada”, con cuentas públicas disponibles en su web. Sin embargo, reconocen que el club atraviesa “su peor momento deportivo y financiero en décadas”, lejos de los éxitos de la era Monchi (2014-2020), cuando ganaron 6 Europa League y se consolidaron como potencia europea.

¿Qué viene ahora? Alternativas sobre la mesa y un futuro incierto

Tras la ruptura con Ramos, los accionistas aseguran que han reactivado conversaciones con otros grupos inversores “sólidos y con garantías”, suspendidas durante el período de exclusividad con el futbolista. Entre los nombres que suenan figuran fondos de Emiratos Árabes y empresarios locales, aunque el club no ha confirmado negociaciones concretas.

La pregunta clave ahora es: ¿Podrá el Sevilla recuperar su estabilidad sin un inversor de peso? El club arrastra una deuda superior a los 100 millones de euros (según el último informe auditado) y una plantilla con salarios desproporcionados para su actual rendimiento deportivo. La Liga 2023/24 los dejó en un 14º puesto, su peor clasificación desde el 2000.

Mientras, la afición sevillista —dividida entre el apoyo a Ramos y la defensa de los accionistas históricos— espera respuestas. La rueda de prensa del central, prevista para hoy, podría ser un punto de inflexión… o un nuevo capítulo en una guerra que ya trasciende lo deportivo.

¿Logrará el Sevilla evitar el declive, o este conflicto marcará el inicio de una era aún más oscura? La pelota, ahora, está en el tejado de Ramos… y de quienes quieran (y puedan) rescatar al club.

DMI Group: el inversor fantasma que hundió el acuerdo con Ramos

El nombre que ha dinamitado la operación es DMI Group, la empresa que reemplazó a Five Eleven Capital en el último momento y que los accionistas del Sevilla tachan de “inaceptable”. Pero, ¿quién está detrás de este fondo y por qué generó tanta desconfianza? DMI Group, con sede en Dubái, es un conglomerado vinculado a inversiones en deporte y entretenimiento, pero su historial en fútbol europeo es casi inexistente. Su único antecedente relevante es la compra fallida del Valencia CF en 2022, donde su oferta de 250 millones de euros fue rechazada por falta de garantías financieras verificables. Según fuentes cercanas a la Liga, el fondo habría intentado operar con activos opacos y estructuras societarias en paraísos fiscales, un patrón que ahora se repite en Sevilla.

El problema no es solo su perfil, sino su estrategia de compra agresiva. En 2023, DMI Group intentó adquirir el Olympique de Marsella, pero la Ligue 1 francesa bloqueó la operación al detectar irregularidades en el origen de los fondos. El Sevilla, alertado por estos precedentes, exigió a Ramos y su equipo que aclararan la procedencia del capital. La respuesta fue el silencio: ni Five Eleven Capital (vinculada a empresarios saudíes y estadounidenses) ni DMI Group presentaron las garantías bancarias prometidas para el 15 de mayo, fecha límite del acuerdo. Los accionistas sevillistas descubrieron entonces que el 20% del pago inicial (unos 12 millones de euros) no estaba respaldado por ningún aval, según revela el comunicado.

El giro es especialmente llamativo si se compara con el perfil de Five Eleven Capital, que en 2021 invirtió en el FC Cincinnati (MLS) con un modelo transparente. La pregunta ahora es: ¿Fue Ramos víctima de un engaño de sus propios socios, o formó parte de una operación diseñada para presionar al Sevilla y rebajar su valor?

El precedente que asusta al Sevilla: el caso Valencia

Si DMI Group repite su patrón de 2022, el Sevilla podría enfrentar un escenario aún peor que la ruptura con Ramos. En el caso del Valencia, el fondo filtró información confidencial a medios afines para desestabilizar al club durante las negociaciones, táctica que ahora temen los accionistas sevillistas. Además, la Liga Española ya ha advertido: cualquier operación con DMI Group requerirá una due diligence reforzada, lo que retrasaría una venta urgente. Mientras, el reloj corre: el club necesita inyectar 30 millones antes de junio para evitar sanciones por fair play financiero, y las alternativas sobre la mesa —fondos emiríes o empresarios locales— exigen control total sobre la gestión deportiva, algo que la afición no está dispuesta a aceptar.

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