Adultos mayores usando inteligencia artificial en dispositivos digitales con confianza y autonomía

Generación Silver: la revolución digital que desmonta todos los prejuicios

La brecha no es generacional, es de diseño. La penetración de la inteligencia artificial en la Generación Silver alcanza el 85%, con usos diarios en asistentes virtuales y plataformas como ChatGPT.

La narrativa que vincula a los adultos mayores con la desconexión tecnológica se desmorona ante los datos. Las investigaciones recientes demuestran que el verdadero obstáculo no es la edad, sino la falta de soluciones diseñadas con su perspectiva en mente. Como señala Nora D”Alessio, vicepresidenta de D”Alessio IROL: “El problema no es la edad, sino cómo se diseñan las tecnologías: cuando se entiende a la generación silver, la adopción ocurre.”

Nora D”Alessio, licenciada en Sociología con posgrado en Psicología Corporativa, lidera desde hace más de una década estudios sobre el vínculo entre este grupo etario y la tecnología. Su trayectoria de cuatro décadas en investigación de mercado respalda un enfoque estratégico: el envejecimiento poblacional —que en Argentina pasará del 12% en 2010 al 22,5% en 2025, según el INDEC— y la digitalización acelerada de trámites cotidianos han hecho imperativo entender cómo este segmento incorpora la innovación.

El mito de la resistencia tecnológica

El primer prejuicio que la investigación de D”Alessio IROL busca desmontar es el estereotipo empresarial que asocia a los silver con “desconexión tecnológica, resistencia al cambio y falta de habilidades digitales”. La evidencia, sin embargo, revela una heterogeneidad mucho mayor: el 92% de los adultos mayores declara saber qué es la inteligencia artificial, y más de la mitad afirma saber utilizarla. Este dato, por sí solo, desactiva la idea de que la IA es una tecnología lejana para este grupo.

La adopción no es masiva por casualidad. El 86% de la generación silver se conecta a internet y utiliza en promedio tres dispositivos por persona, una cifra que contradice la imagen tradicional de baja exposición digital. Además, el 85% usa al menos tres productos o servicios con IA a diario, con cuatro de cada diez optando por herramientas como ChatGPT. Lo más revelador: no perciben estas tecnologías como avanzadas, sino como utilidades prácticas que optimizan su día a día.

Gráfico de uso de aplicaciones bancarias y no bancarias en la Generación Silver: 52% y 42% respectivamente

Las aplicaciones bancarias y no bancarias son utilizadas por el 52% y el 42% de este grupo, respectivamente. Priorizan claridad y respaldo al operar, especialmente en transacciones sensibles. Una entrevistada de 74 años lo resumió con precisión: “Yo no le tengo miedo a la inteligencia artificial. Lo que me molesta es cuando me hablan como si no pudiera entender. Si me lo explican bien, lo uso.” Este testimonio subraya la importancia de escuchar activamente a los silver, pues la exclusión suele surgir cuando su perspectiva no se considera en el diseño, la comunicación o el soporte.

La pandemia como catalizador digital

El impacto de la pandemia fue determinante: impulsó la adopción forzada de herramientas digitales para acceder a servicios críticos. Según la consultora, el 49% de quienes realizaron trámites online no tuvo ningún problema, lo que consolidó la confianza en las nuevas tecnologías. Este proceso no solo normalizó el uso de plataformas digitales, sino que dejó aprendizajes duraderos y una apertura a futuras innovaciones.

No obstante, persiste una tensión: el 54% considera que el servicio de atención al cliente empeoró con la incorporación de IA. D”Alessio aclara que el problema no radica en la tecnología en sí, sino en la eliminación del acompañamiento humano cuando surgen situaciones complejas. “La generación silver no espera una tecnología que la reemplace, sino una que la acompañe”, enfatiza.

Adulto mayor utilizando una tablet con expresión de concentración

Madurez y exigencia: las claves de la adopción

Lo que distingue a los silver en su relación con la IA es su madurez. Lejos de la aceptación acrítica o el rechazo automático, evalúan su utilidad específica, ponen límites si no entienden una función y exigen claridad y autonomía. En el ámbito financiero, por ejemplo, el 52% usa aplicaciones bancarias y el 42% aplicaciones no bancarias, pero la diferencia con las generaciones jóvenes radica en el proceso: mientras estos priorizan rapidez, los mayores demandan transparencia, respaldo y la posibilidad de confirmar cada paso.

El 68% manifiesta interés en profundizar el uso de IA, siempre que esta simplifique la vida, respete su autonomía y transparente sus procesos, especialmente en áreas críticas como salud y finanzas. El 83% ya percibe que la IA está transformando su vida cotidiana, y el 69% cree que permitirá liberar tiempo para actividades estratégicas o creativas.

Infografía: 92% de la Generación Silver reconoce la IA y más del 50% sabe utilizarla

Desde una perspectiva analítica, lo que emerge es un patrón claro: la Generación Silver no rechaza la tecnología, sino los diseños que no los tienen en cuenta. Su adopción no depende de la complejidad de la herramienta, sino de su capacidad para resolver necesidades concretas sin fricciones. La pregunta clave ahora es: ¿por qué las empresas siguen diseñando soluciones como si este segmento no existiera?

El llamado a la acción: diseñar con inclusión

Para las empresas, el mensaje de D”Alessio es contundente: “Abandonen los prejuicios y diseñen soluciones basadas en datos reales”. La exclusión de los silver suele deberse a interfaces confusas, falta de explicaciones o la supresión total del contacto humano, problemas que, según la consultora, requieren más una reorientación que inversiones millonarias.

El desafío, sin embargo, es cultural antes que técnico. El marketing y la comunicación siguen centrados en la juventud, relegando a los adultos mayores a los márgenes o representándolos desde el estereotipo. “La generación silver no es un problema a resolver, sino una oportunidad a comprender”, concluye D”Alessio. Cuando la tecnología escucha, acompaña y respeta, este segmento no solo adopta la innovación, sino que la potencia.

Personas mayores en un taller de tecnología durante la pandemia

¿Estamos ante el fin de los estereotipos generacionales o solo ante el inicio de un diseño tecnológico verdaderamente inclusivo?

El diseño como barrera (o puente) generacional

Lo que este análisis revela es que la brecha digital no es un problema de capacidad, sino de intención en el diseño. La Generación Silver demuestra que la adopción tecnológica no depende de la edad, sino de la alineación entre la herramienta y sus necesidades reales.

El dato clave no es solo que el 85% use IA a diario, sino que lo haga percibiéndola como una utilidad práctica, no como una innovación compleja. Esto expone una paradoja: mientras las empresas asumen que los adultos mayores requieren soluciones simplificadas, ellos exigen claridad, autonomía y respaldo, no reducción de funcionalidades. La pandemia aceleró su familiarización con lo digital, pero fue su madurez —no su resistencia— lo que definió cómo interactúan con la tecnología.

La tensión persiste en el servicio al cliente: el 54% señala que la IA empeoró la atención, no por fallos técnicos, sino por la ausencia de acompañamiento humano en momentos críticos. Aquí el mensaje es claro: la tecnología debe ser un complemento, no un reemplazo. Su adopción crece cuando se integra como una herramienta que potencia su autonomía, no cuando la limita.

La pregunta clave

Si el obstáculo no es la edad, sino el diseño, ¿por qué las empresas siguen priorizando interfaces genéricas en lugar de soluciones que escuchen activamente a este segmento? La respuesta definirá si la inclusión digital será un discurso o una realidad.

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