Álex Corretja analiza la preparación física de Alcaraz: “Muscularmente listo”
¿El secreto de Alcaraz está en su físico? El español avanza en el Open de Australia con una condición que impresiona a los expertos.
Carlos Alcaraz afronta el Open de Australia, el único Grand Slam que aún no forma parte de su palmarés, en un estado de forma excepcional. Álex Corretja, exnúmero uno mundial y ahora comentarista, destacó este viernes en El Larguero la preparación física del tenista murciano como un factor clave en su rendimiento actual.
Una condición física que marca la diferencia
“Veo a Alcaraz muy mazado, pero bien. No tosco ni tocho. Lo veo fibrado, lo veo preparado. Lo veo muscularmente preparado para lo que ha de ser un tenista”, afirmó Corretja. Desde una perspectiva analítica, estas palabras subrayan cómo el tenis moderno exige no solo resistencia, sino también una estructura muscular capaz de soportar impactos de alta intensidad, especialmente en superficies duras como las del Abierto de Australia.
Corretja profundizó en esta idea al señalar que Alcaraz “tiene que encontrar un equilibrio como lo está haciendo entre estar fuerte físicamente de resistencia, pero también muscularmente porque los impactos son muy potentes en el mundo del tenis y más en pistas duras”. Lo que esto revela es que la evolución del juego ha convertido la preparación física en un pilar tan importante como el talento técnico.
El desafío de los Grand Slam: intensidad creciente
El extenista explicó por qué esta condición física puede ser decisiva en Melbourne: “Los desplazamientos son muchas veces muy violentos y a medida que pasan los días todavía hay peloteos más intensos porque los rivales son más duros”. Más allá de los hechos, lo que emerge es que Alcaraz no solo debe mantener su nivel, sino superarlo en cada ronda, donde la exigencia física y mental se multiplica.
Corretja también destacó el papel de los primeros partidos en el torneo: “Estos tres primeros partidos que ha jugado Carlos le han servido también para que las piernas hayan cogido algo de agilidad”, en referencia a las victorias ante Adam Walton, Yannick Hanfmann y Corentin Moutet. Este detalle sugiere que el tenista está utilizando las primeras rondas como un período de adaptación progresiva, clave para llegar en óptimas condiciones a las fases decisivas.
La pregunta clave ahora es si esta combinación de fuerza, resistencia y agilidad será suficiente para superar a rivales que, como él, han elevado su juego a niveles históricos.
El tenis moderno y su exigencia física extrema
Lo que subyace en las palabras de Corretja es un cambio de paradigma en el tenis: ya no basta con la técnica o la resistencia aeróbica. La preparación muscular se ha convertido en un requisito para competir al más alto nivel, especialmente en superficies duras donde los impactos son más agresivos.
Desde una perspectiva analítica, el caso de Alcaraz ilustra cómo los tenistas deben adaptar su físico a un juego cada vez más explosivo. Los desplazamientos violentos y los peloteos intensos exigen una estructura corporal que combine fuerza, elasticidad y capacidad de recuperación. Esto no es casual: el tenis actual premia a quienes logran este equilibrio, donde la potencia en los golpes y la resistencia en los puntos largos son igual de críticas.
Más allá de los hechos, lo que emerge es que la adaptación progresiva en las primeras rondas —como la que ha realizado Alcaraz— ya no es una opción, sino una estrategia obligada. La pregunta clave ahora es si este enfoque, centrado en la evolución física durante el torneo, puede ser la diferencia en un Grand Slam donde el desgaste acumulado suele ser determinante.
La pregunta clave
¿Estamos ante una nueva era donde la preparación física, más que el talento puro, dictará quién domina los Grand Slam? El Open de Australia podría ser el escenario donde esta tendencia se consolide.
