Mattias Ekström celebra su victoria en la etapa 7 del Dakar con el coche en el desierto

Ekström triunfa en la etapa 7 del Dakar mientras Sainz y Roma acosan a Al-Attiyah

Un día de giros dramáticos en el desierto. La etapa más larga del Dakar hasta ahora dejó victorias, errores costosos y un liderato que se tambalea.

La séptima etapa del Dakar, con 877 kilómetros de recorrido y 459 cronometrados, será recordada como una de esas jornadas en las que el rally dio un vuelco inesperado. Henk Lategan, que dominó gran parte de la prueba y llegó a ser líder provisional, cometió un error en el último tramo que le costó más de diez minutos, pasando de la gloria a la decimotercera posición en la etapa. Un descalabro que no solo le arrebató la victoria de la jornada, sino que lo relegó al cuarto puesto en la general, a 7:21 de Nasser Al-Attiyah.

Ekström capitaliza el error de Lategan

Mattias Ekström, con un tiempo de 3:44:22, se alzó con el triunfo en la etapa, superando por 4:27 al portugués Joao Ferreira y por 4:55 al estadounidense Mitch Guthrie. Lo que esto revela es la fragilidad de las ventajas en el Dakar: un solo error puede borrar horas de esfuerzo. Al-Attiyah, líder de la general, tuvo una actuación discreta, terminando undécimo a 7:24 de Ekström, pero mantiene su posición al frente con un tiempo acumulado de 28:10:15.

Desde una perspectiva analítica, el error de Lategan no solo benefició a Ekström, sino que reabrió la lucha por el podio. Nani Roma, que terminó décimo en la meta, escaló al tercer puesto en la general, a solo 7:15 de Al-Attiyah, mientras que Carlos Sainz, quinto en la general a 10:26, sigue en la pelea. La pregunta clave ahora es si este tropiezo de Lategan será el punto de inflexión que permita a los españoles recortar la distancia de forma definitiva.

Sainz y Roma: la remontada española

Carlos Sainz y Nani Roma, ambos con Ford, fueron los grandes beneficiados de la jornada. El madrileño terminó a +1:34 de Ferreira, mientras que el catalán lo hizo a +2:09, pero lo más importante es que ambos recortaron tiempo al líder: Sainz le restó +1:23 a Al-Attiyah y Roma, +0:48. Más allá de los hechos, lo que emerge es una estrategia clara: la consistencia y la capacidad de aprovechar los errores ajenos están siendo clave para los españoles.

Roma, ahora tercero en la general, tiene un margen de solo seis segundos sobre Lategan, lo que convierte la próxima etapa en un duelo táctico. Sainz, por su parte, mantiene una ventaja de más de cinco minutos sobre Sébastien Loeb, pero la presión por el podio es máxima.

Benavides domina en motos, Schareina pierde fuel

En la categoría de motos, Luciano Benavides repitió victoria con una actuación dominante, completando la etapa con un tiempo que le permitió recortar +5:35 a Daniel Sanders, líder de la general. El argentino, que lideró de principio a fin, sigue tercero en la clasificación provisional, pero su victoria envía un mensaje claro: está en forma para pelear por el título.

Edgar Canet, que sorprendió al imponerse en los dos primeros días, logró el segundo puesto en la etapa, a 4:47 de Benavides, superando por diez segundos al francés Adrien Van Beveren. Sin embargo, el gran perdedor del día fue Tosha Schareina. El valenciano, cuarto en la general, entró séptimo en la etapa, a 8:45 del ganador, y ahora está a 15:06 de Sanders, perdiendo más de tres minutos con la cabeza. Lo que esto revela es que, en el Dakar, la regularidad no siempre es suficiente: hay que saber aprovechar los momentos clave.

Sanders, sancionado el viernes por exceder el límite de velocidad, mantiene el liderato con un tiempo total de 28:47:31, seguido por el estadounidense Ricky Brabec (Honda) a 4:25 y por Benavides a 4:40. La lucha en motos está más abierta que nunca, y cada etapa puede cambiar el destino de la competición.

El coche de Lategan: un misterio sin resolver

Henk Lategan llegó a meta con el coche dañado, pero se negó a explicar qué ocurrió en ese último tramo fatídico. Un silencio que deja más preguntas que respuestas. ¿Fue un error humano, un problema mecánico o simplemente la presión de liderar? En el Dakar, donde cada segundo cuenta, los detalles marcan la diferencia entre el triunfo y el fracaso.

La etapa 7 ha demostrado, una vez más, que en este rally nada está escrito hasta la línea de meta. Lategan lo tenía todo para ser el héroe del día, pero el desierto no perdona. Ahora, con Ekström como ganador de la etapa y los españoles acechando, la general se ha vuelto más emocionante que nunca.

¿Podrá Al-Attiyah mantener su ventaja ante el empuje de Sainz y Roma, o veremos un nuevo líder en las próximas etapas?

La psicología del error en el Dakar: cuando el desierto castiga la confianza

Más allá de los tiempos y las posiciones, lo que define esta etapa es el peso psicológico de un error en el momento decisivo. Lategan no solo perdió una victoria, sino la oportunidad de consolidarse como rival directo de Al-Attiyah.

Desde una perspectiva analítica, el Dakar premia a quienes mantienen la concentración hasta el final, incluso cuando la ventaja parece segura. Ekström, en cambio, demostró que la capacidad de capitalizar los fallos ajenos es tan valiosa como la velocidad pura. Este patrón se repite en la general: Sainz y Roma no son los más rápidos en cada etapa, pero su consistencia los mantiene en la pelea.

En motos, Benavides envía un mensaje similar: la victoria no es solo cuestión de ritmo, sino de saber cuándo apretar. Schareina, por el contrario, pagó el precio de no hacerlo en el momento clave. Lo que esto revela es que, en el Dakar, la estrategia mental es tan crítica como la física.

El factor humano como variable decisiva

La pregunta clave ahora es cómo gestionarán la presión los pilotos en las etapas finales. Al-Attiyah lidera, pero con Roma y Sainz a menos de once minutos, un nuevo error podría cambiar el rumbo de la carrera. El desierto no perdona, y en esta edición, la batalla se librará tanto en la pista como en la mente de los competidores.

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