EVALI: la grave lesión pulmonar vinculada al vapeo que puede confundirse con una gripe
Una persona que vapea comienza a sentirse cansada, presenta fiebre, tos, dolor muscular y malestar estomacal. Todo parece indicar que tiene gripe o alguna otra infección respiratoria. Sin embargo, detrás de esos síntomas puede esconderse EVALI, una lesión pulmonar potencialmente grave relacionada con el uso de cigarrillos electrónicos y otros productos de vapeo.
La dificultad para reconocerla representa uno de sus principales riesgos. No existe un análisis específico que permita confirmar EVALI y, durante la evaluación inicial, puede resultar difícil distinguirla de la influenza, la neumonía u otras enfermedades respiratorias. Algunos pacientes que inicialmente presentan un cuadro leve pueden empeorar en apenas 48 horas.
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Qué es EVALI y qué significa su nombre
EVALI es el acrónimo en inglés de “e-cigarette or vaping product use-associated lung injury”, que en español significa lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o productos de vapeo.
No se trata de una infección producida por un virus o una bacteria. Es un síndrome inflamatorio que puede aparecer después de inhalar determinadas sustancias presentes en los aerosoles generados por dispositivos de vapeo. La inflamación puede afectar el intercambio de oxígeno y provocar desde síntomas moderados hasta insuficiencia respiratoria.
Para considerar un caso sospechoso, los médicos analizan si el paciente usó cigarrillos electrónicos, vapeadores o productos para “dabbing” durante los 90 días anteriores al comienzo de los síntomas. También deben encontrarse alteraciones pulmonares en una radiografía o tomografía y descartarse infecciones u otras explicaciones posibles.
Por qué EVALI puede confundirse con una gripe
Los síntomas de EVALI no son exclusivos de esta lesión. Pueden parecerse a los de la influenza, el COVID-19, una neumonía o una infección gastrointestinal.
Los pacientes investigados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos reportaron tres grupos principales de manifestaciones:
- Respiratorias: tos, falta de aire y dolor en el pecho.
- Generales: fiebre, escalofríos, cansancio y pérdida de peso.
- Digestivas: náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal.
Los síntomas pueden aparecer y progresar durante algunos días o desarrollarse más lentamente a lo largo de varias semanas. Además, EVALI y una infección respiratoria pueden presentarse al mismo tiempo, por lo que el antecedente de vapeo debe comunicarse al profesional de salud.
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Qué sustancias están relacionadas con esta lesión pulmonar
El gran brote de EVALI registrado en Estados Unidos en 2019 estuvo relacionado principalmente con productos de vapeo que contenían THC, el componente psicoactivo del cannabis, especialmente cartuchos adquiridos en fuentes informales, como vendedores callejeros, amigos o distribuidores no regulados.
Las investigaciones identificaron una relación particularmente fuerte con el acetato de vitamina E, una sustancia que fue utilizada para diluir algunos líquidos con THC. Aunque puede emplearse de forma segura en cosméticos o suplementos, inhalarla puede interferir con el funcionamiento normal de los pulmones.
Los CDC encontraron acetato de vitamina E en muestras de líquido pulmonar de pacientes con EVALI procedentes de distintos estados, pero no en las muestras de personas sin la enfermedad. No obstante, las autoridades sanitarias aclararon que no pudo descartarse la participación de otros compuestos presentes en productos con THC o nicotina.
Por ese motivo, no sería preciso afirmar que todos los vapeadores provocan EVALI de la misma manera ni que el acetato de vitamina E explica necesariamente cada caso. Los dispositivos, líquidos, aditivos y concentraciones pueden variar considerablemente.
Cómo se diagnostica EVALI
EVALI continúa siendo un diagnóstico por exclusión. Esto significa que no existe una prueba o marcador capaz de identificarla por sí solo y que los médicos deben descartar otras enfermedades antes de llegar a esa conclusión.
La evaluación puede incluir:
- Preguntas confidenciales sobre qué producto se utilizó y dónde se obtuvo.
- Medición de la saturación de oxígeno.
- Radiografía o tomografía de tórax.
- Pruebas para detectar influenza, COVID-19 u otras infecciones.
- Análisis de sangre y otros estudios según los síntomas.
Las imágenes pulmonares pueden mostrar infiltrados u opacidades en ambos pulmones, pero esos hallazgos tampoco son exclusivos de EVALI. Por eso, ocultar el uso de vapeadores puede retrasar el diagnóstico o conducir inicialmente a un tratamiento dirigido únicamente contra una infección.
¿EVALI puede ser mortal?
Sí. Aunque algunas personas presentan cuadros moderados, otras desarrollan una lesión pulmonar severa y necesitan oxígeno, internación en cuidados intensivos o ventilación mecánica.
El tratamiento depende de la gravedad y debe definirse después de descartar infecciones y otras causas. La primera medida es suspender por completo el uso de cigarrillos electrónicos o productos de vapeo, ya que retomarlos puede retrasar la recuperación, causar una recaída o aumentar la lesión pulmonar.
Los pacientes graves pueden necesitar oxígeno y atención hospitalaria. Los corticosteroides se han utilizado para reducir la inflamación y algunos pacientes hospitalizados mostraron una mejoría rápida, pero no existe suficiente evidencia para recomendar su uso indiscriminado. Además, pueden empeorar determinadas infecciones respiratorias, por lo que nunca deben tomarse sin evaluación y prescripción médica.
Incluso después de recibir el alta, el seguimiento es importante. Las recomendaciones de los CDC incluyen controlar la evolución respiratoria y, en los casos hospitalizados, organizar una consulta temprana porque se documentaron recaídas y rehospitalizaciones poco después de abandonar el hospital.
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Cuándo buscar atención médica
Una persona que vapeó recientemente debería consultar cuanto antes si desarrolla tos persistente, dolor en el pecho, fiebre, vómitos o dificultad para respirar. La necesidad es más urgente si los síntomas empeoran rápidamente, hay respiración agitada, confusión, coloración azulada en labios o piel, o sensación de no poder obtener suficiente aire.
Los CDC aconsejan considerar seriamente la hospitalización cuando existe dificultad respiratoria, enfermedades que reducen la reserva pulmonar o una saturación de oxígeno inferior al 95% respirando aire ambiente. Algunos cuadros inicialmente leves pueden deteriorarse en un período corto, por lo que no conviene asumir que se trata solamente de una gripe sin informar al médico sobre el vapeo.
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